NotMid 10/12/2025
EUROPA
La democracia venezolana tuvo su momento más brillante y emotivo en el Ayuntamiento de Oslo. Aunque la galardonada, María Corina Machado, no pudo llegar a tiempo a la capital noruega, su voz —firme, esperanzadora y combativa— resonó a través de su hija, Ana Corina Sosa, quien leyó el discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz 2025.
Tras 16 meses en la clandestinidad forzada, Machado, mediante su hija, envió un mensaje cargado de fe y un compromiso inquebrantable: “Si queremos tener democracia, debemos estar dispuestos a luchar por la libertad”. Ana Corina Sosa, visiblemente emocionada, confirmó el inminente reencuentro con su madre en Oslo, un gesto que subraya la promesa de la líder de regresar a su país.
Una Lección Forjada en el Sacrificio
En su discurso, Machado hizo un recorrido desde el intento del régimen chavista por dividir y “asfixiar” a los venezolanos, hasta la gesta cívica del 28 de julio de 2024. Resaltó el esfuerzo de los 600.000 voluntarios y el triunfo demostrado de Edmundo González Urrutia con casi el 70% de los votos, logrado mediante una organización innovadora que incluyó el uso de tecnologías como Starlink y computadoras ocultas.
El premio, según la galardonada, tiene un significado claro para el mundo: “La democracia es esencial para la paz”. Además, destacó que desde la represión post-electoral, se han construido nuevas redes de “desobediencia disciplinada” que preparan al país para una “transición ordenada”.

El Comité Nobel Señala a Maduro: “Acepte el Resultado y Dimita”
La ceremonia estuvo marcada por la dureza de las palabras del presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes. Tras una emotiva inauguración musical a cargo del venezolano Danny Ocean, Frydnes denunció los miles de casos de represión del régimen de Nicolás Maduro, incluyendo la tortura de más de 200 menores tras las elecciones.
El presidente del Comité hizo un llamamiento directo al líder chavista: “Señor Maduro, acepte el resultado de las elecciones y dimita”.
Frydnes justificó el Nobel a Machado por su labor incansable y pacífica, y por cumplir con los criterios esenciales del premio: lograr la unión de movimientos políticos, oponerse a la militarización y representar la voluntad nacional de la democracia, que calificó como “el camino más seguro hacia una paz duradera”. También criticó duramente a la comunidad internacional que ha dado la espalda a Venezuela, cediendo a la “propaganda estratégica de un dictador”.

El rey de Noruega y su familia presentes en el acto (Captura de video)
Un Futuro de Regresos y Reencuentros
El evento culminó con Ana Corina Sosa recogiendo la medalla de oro y el diploma, ante una ovación de pie que incluyó a los reyes de Noruega.
El mensaje final de Machado fue uno de optimismo radiante para sus compatriotas. Prometió que “Venezuela volverá a respirar”, se abrirán las cárceles y, más conmovedor aún, prometió estar de vuelta en el puente Simón Bolívar, en la frontera con Colombia, no para ver partir a sus hermanos, sino para “recibirlos de vuelta a la vida luminosa que nos espera”. A ellos, a los millones de venezolanos anónimos que arriesgaron todo por amor, les dedicó este honor y “el futuro”.
Agencias
