NotMid 11/12/2025
EUROPA
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, emitió este jueves una advertencia contundente desde la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) en Berlín: los países miembros de la Alianza son “el próximo objetivo de Rusia”.
Rutte urgió a los aliados a aumentar drásticamente el gasto en defensa y la producción de armamento para disuadir al Kremlin y “detener una guerra antes de que comience”.
“Hoy estoy aquí para explicarles cuál es la postura de la OTAN y qué debemos hacer para detener una guerra antes de que comience. Y para ello, debemos ser muy claros sobre una amenaza: somos el próximo objetivo de Rusia”, declaró Rutte.
Contra la autocomplacencia: “Es hora de actuar”
El líder de la OTAN lamentó lo que percibe como una peligrosa autocomplacencia dentro de la Alianza, señalando que “las fuerzas oscuras de la opresión están de nuevo en marcha”.
“Me temo que muchos se muestran discretamente complacientes, muchos no perciben la urgencia y creen que el tiempo está de nuestro lado, pero no es así. Es hora de actuar”, subrayó.
A su juicio, el régimen de Vladímir Putin se ha vuelto “aún más descarado, imprudente y despiadado” hacia Ucrania y la OTAN. Rutte fue categórico al afirmar que el presidente ruso ha vuelto a meter a Moscú “en el negocio de construir imperios”.
El alto coste de la guerra y la amenaza a la OTAN
Rutte cuestionó la brutalidad del Kremlin, señalando que la guerra en Ucrania le está costando a Rusia una media de 1.200 bajas diarias en sus tropas solo este año.
“Putin está pagando su precio con la sangre de su propio pueblo. Y si está dispuesto a sacrificar a ciudadanos rusos de esta manera, ¿qué está dispuesto a hacernos a nosotros?”, se preguntó.
Aunque el líder ruso mantiene una “visión distorsionada de la historia” creyendo que la OTAN quiere destruir a Rusia, Rutte insistió en que el dictador está siendo el principal destructor de su propio país. “El hecho de que tengamos un dictador dispuesto a sacrificar a 1,1 millones de sus propios ciudadanos (…) nos obliga a ser muy cautelosos y a estar preparados”, sentenció.
Por ello, la exigencia del secretario general fue clara:
- Aumentar el gasto militar hasta el objetivo acordado del 5% del PIB.
- Acelerar la producción de armamento para garantizar que los ejércitos de la Alianza tengan la capacidad suficiente para mantener la seguridad.
“El conflicto está a nuestras puertas. Rusia ha traído la guerra de vuelta a Europa y debemos estar preparados”, concluyó Rutte.
Agencias
