Sentencia final para un imperio del terror
NotMid 29/01/2026
ASIA
China ha puesto un punto final de extrema dureza a uno de los capítulos más sombríos de su historia reciente. Once miembros de la familia Ming, el clan mafioso que gobernó con puño de hierro el norte de Birmania, fueron ejecutados este jueves. Tras años de impunidad, la justicia de Pekín los halló culpables de un catálogo de horrores: homicidio, detención ilegal, fraude masivo y gestión de redes de trata.
Esta ejecución no es solo un acto judicial, sino un mensaje político directo: Pekín ya no tolerará que las mafias transnacionales utilicen a sus ciudadanos como mercancía.
Radiografía del horror: El negocio de los 1.200 millones
Lo que comenzó como una red de casinos en la frontera mutó en una maquinaria de fraude online sin precedentes. Según el tribunal de Zhejiang, el entramado de los Ming generó más de 10.000 millones de yuanes ($1.200$ millones de euros) entre 2015 y 2023.
El esquema de captación era tan simple como cruel:
- La trampa: Ofertas de empleo legítimas en redes sociales para jóvenes chinos.
- El cautiverio: Una vez en Birmania, los pasaportes eran confiscados.
- La “Granja Humana”: Los jóvenes eran obligados a realizar estafas telefónicas y emocionales bajo amenaza de tortura, en complejos vigilados por milicias armadas.
- El castigo: Aquellos que no cumplían los objetivos de estafa sufrían castigos físicos extremos; la sentencia vincula directamente al clan con la muerte de al menos 14 ciudadanos chinos.
“Los complejos eran gestionados como campos de concentración del fraude, donde el valor de una vida humana era inferior al de una estafa exitosa”.
La caída del “Tigre Agazapado”
El centro de operaciones del clan era la lujosa Crouching Tiger Villa, en Laukkaing. Allí, el patriarca Ming Xuechang —quien llegó a ser parlamentario birmano— operaba con la protección de la Junta Militar y milicias locales.
Sin embargo, el blindaje se rompió en 2023 por dos factores:
- Presión Social: El caso de un actor chino secuestrado en Tailandia y vendido a los centros de Birmania se volvió viral, desatando la indignación pública en China.
- Geopolítica: Pekín, principal aliado del régimen birmano, exigió resultados. Los militares, ante el riesgo de perder el apoyo de su gigante vecino, entregaron a los “intocables”.
El destino de los líderes
El proceso judicial ha dejado un rastro de destrucción en la cúpula del clan:
- Ming Xuechang (Patriarca): Se suicidó bajo custodia antes de escuchar su sentencia.
- Ming Guoping (Hijo): Líder de una milicia aliada con la Junta Militar, figura entre los ejecutados hoy.
- Ejecuciones masivas: Los 11 miembros restantes enfrentaron el pelotón de fusilamiento tras la ratificación del Tribunal Popular Supremo.
Kokang: Un refugio que dejó de serlo
La región de Kokang, de etnia y lengua china, ha sido históricamente un “agujero negro” de la ley. Tras el golpe de Estado de 2021 en Birmania, la Junta Militar permitió que estas mafias crecieran a cambio de financiación y armas. Hoy, con la ejecución del clan Ming, Pekín recupera el control de su frontera y advierte a otros grupos criminales que el apoyo de regímenes locales no garantiza la vida cuando se cruza la línea roja de China.
Agencias
