NotMid 06/02/2026
Estilo de vida
Lo que comenzó en 1967 como un modesto desfile de bandas universitarias, globos y actos patrióticos, se ha transformado en el escenario más codiciado del planeta. Hoy, el espectáculo de medio tiempo de la NFL no es solo una pausa en el juego; es un termómetro cultural que define la industria musical y captura la atención de más de 100 millones de espectadores cada año.
El punto de inflexión: El “Efecto Jackson”
Durante décadas, la NFL mantuvo una línea tradicional y conservadora. Sin embargo, la llegada de los años 90 exigió un cambio de ritmo. Aunque figuras como New Kids on the Block y Gloria Estefan abrieron el camino, fue la histórica actuación de Michael Jackson en 1993 la que reescribió las reglas del juego. Jackson demostró que el Halftime Show podía ser un evento masivo por derecho propio, estableciendo un estándar de producción que sus sucesores —desde The Rolling Stones hasta Lady Gaga— se han encargado de elevar.
Trece minutos de gloria y tensión
La brevedad es la esencia de este reto. Usher, quien encabezó el show en 2024 tras haber debutado como invitado en 2011, describió a Associated Press (AP) la intensidad de la experiencia: “Te enseña a no dar por sentado los momentos, porque solo tienes trece de ellos”.
Esa ventana de tiempo ha dejado imágenes imborrables y riesgos técnicos extremos:
- Prince desafiando una tormenta eléctrica bajo una lluvia púrpura.
- Lady Gaga saltando al vacío desde el techo del estadio.
- Rihanna revelando su embarazo en plataformas suspendidas.
No obstante, la presión es real. Como bien señaló la actriz Scarlett Johansson a AP: “Uno lo ve con nerviosismo y emoción. Sabes que en cualquier momento algo podría salir mal”.
La era de la diversidad y el sello de Jay-Z
En años recientes, la colaboración estratégica entre la NFL y Roc Nation, liderada por Jay-Z, ha inyectado una dosis necesaria de diversidad y relevancia urbana. Este giro cultural permitió hitos como el festival de Hip-Hop de Dr. Dre y Snoop Dogg en 2022, o la explosión latina de Shakira y Jennifer López.
Snoop Dogg reconoció este cambio de paradigma al elogiar la apertura del comisionado Roger Goodell y el impacto de Jay-Z: “Un reconocimiento a Jay-Z por cambiar el clima”. Por su parte, Kris Jenner destacó la asombrosa logística: “El nivel de producción y la rapidez con la que lo montan… es emocionante ver qué se les ocurre a continuación”.
El fenómeno Kendrick Lamar y el futuro de Bad Bunny
El impacto comercial es innegable. Aunque los artistas no reciben un cheque por su actuación, la exposición se traduce en cifras estratosféricas. En 2025, Kendrick Lamar pulverizó los récords de audiencia con más de 133 millones de espectadores globales, superando la marca previa de Usher.
La mirada ahora está puesta en 2026, donde Bad Bunny tomará el relevo. Su participación no es solo una elección artística, sino la consolidación definitiva de la música en español y la cultura latina en el epicentro del entretenimiento estadounidense. El Halftime Show ha dejado de ser un simple intermedio para convertirse en el reflejo musical y social de nuestra época.
Agencias
