NotMid 03/02/2026
MUNDO
MAR ARÁBIGO – En una escalada de tensión en aguas internacionales, un caza F-35C estadounidense derribó un dron iraní Shahed-139 que se aproximaba de forma “agresiva” al portaaviones USS Abraham Lincoln. El incidente, confirmado por el Comando Central de EE. UU. (CentCom), ocurrió a 800 kilómetros de la costa de Irán y marca un nuevo punto crítico en la estabilidad de la región.
Hostigamiento y defensa propia
Según el portavoz del CentCom, el capitán Tim Hawkins, la neutralización del dron fue una acción de defensa propia tras agotar las medidas de distensión. “No se tolerará el continuo acoso iraní”, sentenció el mando militar en un comunicado, advirtiendo que estas provocaciones aumentan el riesgo de errores de cálculo y desestabilización regional.
El episodio no fue aislado. Horas después, la Guardia Revolucionaria de Irán hostigó al buque mercante Stena Imperative, de bandera estadounidense, en el sensible Estrecho de Ormuz. Dos embarcaciones rápidas y un dron Mohajer intentaron interceptar al petrolero, mientras que otras embarcaciones armadas no identificadas fueron reportadas realizando contactos radiales intimidatorios en la zona.

Un F/A-18 Super Hornet durante el despegue desde la cubierta de vuelo del portaaviones USS Abraham Lincoln. (Bryan Denton/The New York Times)
Impacto en los mercados y tablero político
La noticia sacudió de inmediato los mercados energéticos, provocando un repunte en los precios del petróleo. La vulnerabilidad de las rutas por donde transita un tercio del crudo mundial mantiene en vilo a los inversores.
Este repunte de las hostilidades ocurre en un escenario contradictorio:
- Diplomacia bajo presión: Mientras se intenta relanzar el acuerdo nuclear, el presidente Donald Trump advirtió que “probablemente ocurrirán cosas malas” si no se logra un consenso pronto.
- Contexto interno en Irán: El régimen de Teherán enfrenta su crisis interna más aguda desde 1979 tras la represión de masivas protestas antigubernamentales.
- Despliegue militar: La presencia del grupo de ataque del Abraham Lincoln refuerza la estrategia de “máxima presión” de la administración estadounidense para forzar concesiones nucleares.
Pese a los incidentes, no se registraron heridos ni daños materiales en las fuerzas estadounidenses, aunque la seguridad en el Estrecho de Ormuz permanece en alerta máxima.
Agencias
