España, recuerda el Partido Comunista de China, ha firmado un contrato con la tecnológica china Huawei y abierto sus puertas a las inversiones chinas en vehículos eléctricos
NotMid 15/11/2025
OPINIÓN
CAFÉ STEINER
Tras la visita de los Reyes, el ‘Global Times’, órgano de prensa del Partido Comunista de China, ha consagrado la relación con España como el “modelo” de las relaciones internacionales que Beijing aspira a tener con el resto del mundo.
Beijing celebra que mientras “algunos países” de la UE “debaten” sobre sus relaciones con China —un eufemismo para no decir que están reduciendo dependencias y vulnerabilidades respecto a China—, España está mostrando a los demás el camino adecuado. España, recuerda el ‘Global Times’, se ha resistido a las presiones de EEUU y ha firmado un contrato con la tecnológica china Huawei y abierto sus puertas a las inversiones chinas en vehículos eléctricos.
Beijing omite que ese respeto mutuo y esa vocación de armonía y justicia internacional que proclama son incompatibles con su apoyo incondicional a un aliado estratégico, Rusia, empeñado en una guerra de agresión en Ucrania para cambiar por la fuerza las fronteras de Europa que afecta la seguridad de España muy directamente y que nos obliga a invertir más en defensa.
Tampoco ayuda la asimetría económica y comercial. En 2024, nuestras importaciones de China fueron de 45.174 millones de euros, mientras que las exportaciones fueron mucho menores, 7.467 millones de euros, sin que las inversiones chinas en España puedan compensar ese déficit. “El jamón español ha llegado a las mesas chinas, mientras que los vehículos eléctricos, los teléfonos inteligentes y los ordenadores chinos han entrado en el mercado español”, celebra el redactor chino, sin darse cuenta del retrato tan poco favorable que hace de nuestra relación comercial.
Por si fuera poco, el plan quinquenal chino 2026-2030, conocido esta semana, deja en evidencia que China no tiene la más mínima intención de importar más desde España ni ningún otro sitio. Al contrario, persevera en su estrategia de desacoplamiento “made in China” y de exportar masivamente para copar mercados exteriores abusando de subsidios estatales.
Nuestra única posibilidad de supervivencia en este mundo de confrontación entre EEUU y China es unirnos más estrechamente a nuestros socios europeos y reducir nuestra dependencia de ambos, no malvivir entre dos señores feudales. China es un socio, pero también un competidor y un rival. Cuidado con los abrazos.
