Una investigación en Corea del Sur con ratones demostró que algunas bacterias favorecen el retraso del deterioro funcional por la edad y la expresión de genes asociados al crecimiento de los músculos
NotMid 24/08/2025
Ciencia y Tecnología
Una nueva investigación científica de Corea del Sur ha puesto al mentón, un rasgo distintivo y enigmático del Homo sapiens, en el centro de un debate evolutivo. ¿Por qué lo tenemos si no hay otra especie con la que comparar su función? Esta singularidad hace del mentón uno de los grandes misterios de la biología evolutiva, un rasgo que se resiste a una explicación definitiva.
El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, sugiere que la relación entre la juventud física y la longevidad está estrechamente ligada a los microbios del intestino. Este hallazgo abre una puerta intrigante para comprender el envejecimiento y la pérdida de fuerza muscular, conocida como sarcopenia.

Los científicos destacaron que estos resultados en animales aún no se pueden trasladar directamente a humanos
El papel de la microbiota en la fuerza muscular
La microbiota intestinal es una comunidad de billones de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo, crucial para la digestión, la producción de vitaminas y la defensa contra patógenos. Cuando este delicado ecosistema se desequilibra, un fenómeno conocido como disbiosis, puede acelerar el envejecimiento y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
Para su investigación, los científicos surcoreanos realizaron un experimento con ratones. Primero, eliminaron la microbiota de los ratones y luego les trasplantaron bacterias de personas mayores con diferentes niveles de fuerza muscular. Los resultados mostraron que los ratones que recibieron ciertas bacterias no solo mantuvieron su fuerza muscular, sino que también envejecieron de manera más saludable.
El estudio identificó dos especies bacterianas clave: Lactobacillus johnsonii y Limosilactobacillus reuteri. Al administrar estas bacterias a un grupo de ratones mayores, los científicos observaron un aumento significativo en la fuerza y la coordinación muscular. Además, los ratones tratados mostraron una mejora en su perfil metabólico, con niveles más bajos de triglicéridos y colesterol.

Según Silvia Sookoian, el uso de probióticos podría aliviar o prevenir la sarcopenia si se confirman los resultados en humanos.
El futuro de la investigación y la salud
Expertos consultados como el Dr. Esteban González Ballerga, jefe de gastroenterología del Hospital de Clínicas de la UBA, y la Dra. Silvia Sookoian, investigadora del Conicet, señalan la importancia del hallazgo. Si bien la evidencia actual se limita a modelos animales, el estudio consolida la idea de un “eje intestino-músculo”, un diálogo activo entre ambos sistemas con implicaciones directas en la movilidad y la calidad de vida en la vejez.
La Dra. Sookoian explica que la microbiota no es inerte; produce metabolitos que impactan en las funciones biológicas humanas. Si los resultados se confirman en humanos, podríamos estar ante una revolución en la prevención y tratamiento de la sarcopenia. El uso de probióticos específicos podría ser una herramienta para aliviar o incluso prevenir esta condición asociada al envejecimiento.
Sin embargo, los expertos advierten que aún es pronto para recomendar estas intervenciones a la población general. Se necesitan más estudios clínicos en humanos para validar los resultados y comprender mejor los mecanismos biológicos. Mientras tanto, el mejor consejo sigue siendo el mismo: cuidar nuestra salud muscular y nuestra microbiota con hábitos sólidos como ejercicio regular de fuerza, una dieta rica en fibras y alimentos fermentados, y evitar el uso innecesario de antibióticos.
Agencias