NotMid 09/11/2025
EDITORIAL
La desarticulación de la primera célula del Tren de Aragua en España, con 13 detenidos, confirma una temida realidad: El país se ha convertido en un frente estratégico para la mafia criminal venezolana y una puerta de entrada clave hacia Europa. Esta organización trasciende la dimensión de un simple cártel de narcotráfico; representa un riesgo de seguridad de primer orden y una amenaza geopolítica que combina el crimen organizado transnacional con probados lazos con el chavismo, operando durante años bajo su connivencia en Venezuela.
La conexión político-criminal ha sido documentada: la Fiscalía de Chile ha probado vínculos directos entre el Tren de Aragua y altos mandos del régimen de Nicolás Maduro, incluyendo a Diosdado Cabello y miembros del SEBIN. Estos han utilizado al grupo como un brazo represor transnacional. La investigación chilena es demoledora: el número dos del régimen presuntamente contrató a una célula del Tren de Aragua para el secuestro y asesinato del teniente rebelde Ronald Ojeda en Santiago. Mientras tanto, su líder, Héctor Niño Guerrero —fugado desde 2023 de la cárcel de Tocorón, cuna del grupo—, operaba con una impunidad asombrosa, gozando de privilegios dentro del propio sistema penitenciario.
El Tren de Aragua es más que un poder criminal: es un poder paralelo en una Venezuela convertida en un Estado fallido. Representa una amenaza nueva y desconocida para Europa que exige una reformulación urgente de la política de seguridad. El continente debe actuar en tres frentes:
- Reforzar la cooperación judicial y de inteligencia con los países latinoamericanos para evitar la consolidación de una base logística del grupo en España.
- Incrementar la presión diplomática sobre Venezuela, exigiendo transparencia y aplicando sanciones directas contra los funcionarios chavistas que amparen o financien al grupo.
- Apoyar al exilio democrático venezolano, un aliado clave y fundamental en la identificación y desarticulación de estas redes criminales que han exportado sus operaciones a España.
