El presidente de EEUU firma una orden ejecutiva para crear unas ‘unidades especiales’ dentro de la Guardia Nacional para garantizar la seguridad en todo el país
NotMid 26/08/2025
USA en español
Donald Trump ha iniciado una cruzada personal para combatir la delincuencia en las grandes ciudades de Estados Unidos. A través de una nueva orden ejecutiva, el presidente ha creado unidades especiales de la Guardia Nacional, entrenadas para garantizar la seguridad pública en áreas urbanas, una función que tradicionalmente no les corresponde. Esta medida radical se produce después de desplegar a la Guardia Nacional en Washington D.C., y tras amenazar con intervenciones similares en Chicago, Baltimore y Nueva York. Además, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha autorizado a estos miembros a portar armas, incluso cuando actúan en apoyo a la policía local.
La justificación de Trump para estas acciones es contundente: asegura que la capital está asediada por criminales, con una tasa de delitos violentos superior a la de lugares como Bogotá o la Ciudad de México. Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con los datos oficiales, que indican que los índices de criminalidad en el país se encuentran en su nivel más bajo en 30 años. Pese a ello, el presidente se ha jactado de la supuesta mejora en la seguridad de Washington D.C. tras su intervención, comparándola incluso con Seúl.
El presidente ha dirigido sus críticas directamente a los líderes demócratas, a quienes acusa de ser los responsables de los problemas de criminalidad en las ciudades más afectadas. Señaló al gobernador de Maryland, Wes Moore, con quien ha mantenido un notable intercambio de insultos. Trump ha amenazado con desplegar la Guardia Nacional en Baltimore sin su autorización, una medida que ya utilizó en California durante redadas de inmigración. Moore, por su parte, ha acusado al presidente de intentar desviar la atención de sus presuntos vínculos con el fallecido pedófilo Jeffrey Epstein. El presidente ha respondido atacando el historial de Moore en materia de delincuencia y amenazando con congelar fondos federales para la reconstrucción del puente Francis Scott Key.
Además de Moore, Trump ha criticado duramente al alcalde de Chicago, Brandon Johnson, a quien calificó de “incompetente”, y al gobernador de Illinois, JB Pritzker, a quien llamó “político corrupto”. La nueva orden ejecutiva, que permite al Secretario de Defensa designar a un número “apropiado” de miembros de la Guardia Nacional para movilizaciones rápidas, deja claro que el presidente no dudará en intervenir en cualquier parte del país, independientemente de la opinión de los gobiernos locales.
Otras medidas y el escenario internacional
Esta iniciativa forma parte de una serie de acciones controvertidas de la administración. Otra orden ejecutiva impone penas más severas, de hasta un año de prisión, para quienes quemen la bandera estadounidense “cuando haya evidencia de actividad criminal”. Adicionalmente, se ha propuesto cambiar el nombre del Departamento de Defensa por el de Departamento de Guerra, una idea que, según Trump, goza de popularidad.
Estas decisiones internas tienen lugar en un momento de intensa actividad diplomática para la Casa Blanca. Recientemente, el presidente se reunió con líderes europeos, rusos y ucranianos en un intento por mediar en la guerra en Ucrania. Durante un encuentro con el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, Trump reafirmó su disposición a reunirse con el líder norcoreano Kim Jong-un, expresando su optimismo sobre una mejora en las relaciones. Respecto al conflicto en Israel y Palestina, el presidente aseguró que podría resolverse en “dos o tres semanas”.
Agencias