NotMid 08/11/2025
Ciencia y Tecnología
James Watson, científico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1962 por su papel crucial en el descubrimiento de la estructura del ADN, falleció a los 97 años.
El deceso, ocurrido tras una breve enfermedad, fue confirmado este viernes por el Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL), donde Watson desarrolló buena parte de su carrera. La institución lamentó la pérdida: “Reconocemos las increíbles contribuciones del Dr. Watson a la ciencia y a la comunidad investigadora”, expresaron. Watson fue uno de los últimos testigos directos de una de las mayores revoluciones científicas del siglo XX; sus coautores, Francis Crick y Maurice Wilkins, murieron en 2004.
2. El Legado de la Doble Hélice: La Arquitectura de la Vida
En 1953, Watson, junto a Francis Crick y Maurice Wilkins, describió la icónica doble hélice del ADN, un hallazgo que revolucionó la biología molecular y la medicina moderna. Este descubrimiento, fundamentalmente basado en los datos de rayos X producidos por Rosalind Franklin, permitió entender cómo se almacena y se replica la información hereditaria de la vida.
La doble hélice no solo se convirtió en un símbolo científico universal, sino que abrió el paso a:
- La ingeniería genética y la medicina personalizada.
- Los avances en la genealogía y el diagnóstico de enfermedades.
- Intensos debates éticos sobre la manipulación genética.
3. Impulsor del Genoma Humano y Mentor
Aunque nunca repitió ese nivel de impacto desde el laboratorio, Watson fue un prolífico autor, mentor y directivo. Al frente del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL) desde 1968, promovió activamente la investigación en cáncer y neurociencia.
Su gestión es notable por haber impulsado el arranque del Proyecto Genoma Humano, motivado en parte por su deseo de entender la esquizofrenia, enfermedad que potencialmente sufría su hijo. Durante su labor, también promovió la biología vegetal, ampliando los horizontes del centro.

James Watson, codescubridor de la hélice del ADN y padre del Proyecto Genoma Humano, se prepara para autografiar su libro (REUTERS/Richard Carson)
4. Controversia y Caída: El Racismo que Marcó su Final
La brillante trayectoria de Watson estuvo, no obstante, marcada por la controversia. En 2007, sus declaraciones públicas con connotaciones racistas al diario Sunday Times provocaron una ola de rechazo.
En la entrevista, el científico expresó ser “inherentemente pesimista sobre el futuro de África” basado en premisas sobre la inteligencia que él creía desigual. Estas afirmaciones obligaron a su renuncia de la dirección del CSHL. Años después, la reiteración de comentarios similares lo llevó a su exclusión definitiva de la institución.
Nota: Watson vendió su medalla Nobel en 2014 por 4,7 millones de dólares, aunque fue devuelta a la familia por el comprador, el empresario ruso Alisher Usmanov.
En resumen: A pesar de las polémicas que oscurecieron sus últimos años, James Watson dejó un legado científico indeleble. Su rol en desentrañar la estructura del ADN transformó el conocimiento sobre la vida a nivel molecular y sentó las bases de la genética moderna.
Agencias
