El gasto militar ya representa casi la mitad de los ingresos presupuestarios, por lo que Moscú se encamina hacia un importante aumento de los impuestos para compensar las pérdidas
NotMid 25/08/2025
MUNDO
Greg, un ex guardia de seguridad en las afueras de Moscú, estaba acostumbrado a portar armas, pero no a dispararlas. Había servido en la Policía y en la Flota del Norte, incluso en Siria, pero siempre como cocinero. Sin embargo, su vida dio un vuelco un día de octubre cuando una movilización decretada por Vladimir Putin lo llevó al frente de Ucrania. Dos años después, de vuelta en Rusia, Greg se enfrenta a una realidad agotada: la guerra ha dejado una profunda huella no solo en los soldados, sino también en la economía del país.
Cansancio en el frente y la billetera
“Todos están cansados, los ucranianos están cansados, pero nosotros también”, confiesa Greg. Su testimonio refleja el agotamiento generalizado, una realidad que contrasta con la propaganda oficial. A pesar de los esfuerzos del régimen de Putin por atraer a más combatientes mediante incentivos económicos, el ritmo de reclutamiento ha disminuido drásticamente.
- Menos y más viejos: Aunque Moscú ha estado reclutando a unos 1,000 soldados al día, los nuevos combatientes son cada vez menos experimentados y de mayor edad. La edad promedio de los soldados rusos caídos ha pasado de 28 a 38 años.
- Caída en los contratos: En el segundo trimestre de 2025, solo 37,900 rusos firmaron contratos con el Ministerio de Defensa, 2.5 veces menos que el año anterior. Este ritmo de contratación es el más bajo en dos años.
- Problemas de financiación: Algunas regiones, como Irkutsk y Vladímir, han reportado problemas para cumplir sus objetivos de reclutamiento debido a la falta de fondos para aumentar los pagos a los soldados.
El dinero como motor de la guerra
Las ambiciones de Putin no se basan en el patriotismo, sino en el poder del dinero. El régimen ha utilizado el cash como principal herramienta para reclutar soldados.
- Altos salarios: Mientras que el sueldo promedio de un ruso es de unos 820 euros al mes, un soldado puede ganar alrededor de 2,230 euros mensuales.
- Bonificaciones: Las primas por firmar un contrato son cada vez más generosas, alcanzando un promedio de 27,300 euros.
- Presupuestos regionales desviados: Regiones como Mari se gastan más del 10% de su presupuesto regional en pagos a los soldados, superando el gasto total en sanidad.
Una economía asfixiada por el gasto militar
La guerra no solo tiene un costo humano, sino también económico. El gasto militar de Rusia representa casi el 50% de sus ingresos presupuestarios totales en el primer semestre del año, resultado de los bajos ingresos y los crecientes costos del conflicto.
- Déficit presupuestario: El déficit total se acerca a los 45,500 millones de euros.
- Aumento de impuestos: Las autoridades rusas se verán obligadas a aumentar los impuestos para poder financiar la guerra.
- Inflación y agotamiento: La economía rusa ha “agotado” su capacidad productiva y de recursos humanos, y el crecimiento salarial es absorbido por la inflación.
A pesar de que los contables de Putin anhelan la paz, ya que podría reducir los costos militares en 2027, el presidente no parece tener prisa. El sueño imperial de Putin sigue vivo, sostenido por un flujo de rublos que, sin embargo, está poniendo una tensión sin precedentes en la economía y la sociedad rusa.
Agencias