El presidente estadounidense reúne a los gigantes del sector en la Casa Blanca para diseñar la hoja de ruta tras la ofensiva militar. Petroleras como Repsol y Chevron se preparan para reactivar la producción bajo el nuevo paraguas de seguridad de Washington.
NotMid 09/01/2026
USA en español
Donald Trump y los principales líderes de la industria petrolera global definieron este viernes en la Casa Blanca los próximos pasos de la ‘operación Venezuela’. El objetivo: reactivar de forma inmediata la industria del crudo venezolano, que tras la intervención militar de la semana pasada, se encuentra bajo el control total de Washington.
El plan inicial de Trump exige que las grandes corporaciones inviertan 100.000 millones de dólares (unos 92.000 millones de euros) de capital privado. “No necesitan dinero público, pero sí protección del Gobierno y la garantía de que obtendrán un retorno excepcional”, enfatizó el mandatario, asegurando que su administración blindará la seguridad jurídica y militar de las explotaciones.
De la extracción al asfalto: reactivación inmediata
Trump anunció un acuerdo para refinar y vender de forma inminente hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano en suelo estadounidense. “Es un petróleo pesado fantástico, ideal para infraestructuras como el asfalto”, describió, subrayando que la operación tiene carácter indefinido.
A la cita acudieron los pesos pesados del sector:
- EE. UU.: ExxonMobil, Chevron, ConocoPhillips, Continental Resources y Halliburton.
- Europa: Repsol (España), Shell (Reino Unido), Vitol (Países Bajos), Eni (Italia) y Trafigura (Suiza).
“Si alguien no quiere participar, tengo 25 personas dispuestas a tomar su lugar”, advirtió Trump, dejando claro que no permitirá bloqueos corporativos a su estrategia geoestratégica.
El papel de Repsol y el escepticismo de Exxon
Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, se mostró proactivo durante la cumbre. La compañía española, que ya mantiene una exposición patrimonial de 330 millones en el país, está lista para escalar operaciones. “Podemos triplicar nuestra producción (actualmente de 45.000 barriles diarios) en dos o tres años si el marco legal es sólido”, afirmó Imaz.
En contraste, Darren Woods, primer ejecutivo de Exxon, mantuvo una postura más cauta, exigiendo “cambios significativos” y garantías a largo plazo antes de comprometer capital masivo en una zona de reciente conflicto.
Los desafíos: Infraestructura en ruinas y costes récord
A pesar del optimismo de la Casa Blanca, la realidad técnica de Venezuela presenta obstáculos críticos:
- Estado de las instalaciones: Tras años de desinversión, los oleoductos y centros de almacenamiento requieren una reconstrucción total.
- Complejidad geológica: El crudo extrapesado del Cinturón del Orinoco es de difícil y cara extracción.
- Factura milmillonaria: Según la consultora Rystad Energy, se necesitan 180.000 millones de dólares solo para recuperar los niveles de producción de los años 90.
Diplomacia bajo control
La presencia de una delegación venezolana —bajo las órdenes de Delcy Rodríguez— para realizar “evaluaciones técnicas” confirma el cambio de paradigma: el nuevo gobierno local parece resignado a canalizar la “agresión” a través de una colaboración técnica y diplomática tutelada por Estados Unidos.
El éxito del plan dependerá ahora de si las palabras de Trump se traducen en incentivos reales para unas energéticas que, con el precio del barril a la baja, miran con lupa cada dólar invertido en el convulso suelo venezolano.
Agencias
