NotMid 20/01/2026
Estilo de Vida
A menudo, al abrir la nevera, realizamos un gesto mecánico sin sospechar que ese electrodoméstico es, en realidad, el “nieto” de una máquina diseñada en 1873. El ingeniero Carl von Linde y la cervecera Spaten crearon el primer sistema de refrigeración por una razón muy concreta: mantener fría su producción de cerveza.
Este es solo uno de los fascinantes hallazgos de Jonny Garrett en su libro El sentido de la birra (Ned Ediciones). Para el periodista y cineasta, la cerveza no es solo ocio; es un tratado de ingeniería, medicina y sociología. “No solo la inventamos nosotros; la cerveza nos hizo a nosotros”, afirma.
1. El combustible de las Pirámides
Antes de ser un placer, la cerveza fue una herramienta de supervivencia. “Era el líquido más potable del mundo: alta en calorías, segura de beber y fácil de almacenar”, explica Garrett. De hecho, sin ella, quizá el horizonte de Giza sería distinto. Los obreros de las pirámides de Egipto recibían cuatro litros de cerveza de baja graduación al día como parte de su salario y dieta básica. Era, literalmente, el combustible que movía las megaconstrucciones de la antigüedad.
2. De la jarra al quirófano: el legado médico
La salud moderna tiene una deuda impagable con la fermentación. Los estudios de Louis Pasteur sobre los microorganismos en la cerveza y el vino permitieron desarrollar la pasteurización. Inspirado por esto, el cirujano Joseph Lister comenzó a utilizar antisépticos en las heridas de sus pacientes. Sin este salto científico nacido de la elaboración de cerveza, millones de personas habrían muerto por infecciones evitables.
3. Política, leyes y sombras
La influencia de esta bebida llega hasta los cimientos del derecho y la política:
- La Ley de Pureza (Reinheitsgebot): Promulgada en 1516 por Guillermo IV de Baviera, es una de las regulaciones alimentarias más antiguas del mundo, diseñada para controlar la calidad y el precio del trigo.
- El ascenso del nazismo: Aunque Adolf Hitler era abstemio, utilizó las cervecerías de Múnich como escenario. La cerveza actuó como un “imán y nexo social” que facilitó la propagación de su ideología entre las hordas de bebedores.
- Westminster: Hasta principios de los 2000, el Parlamento británico albergaba más de 20 pubs donde los políticos debatían y esperaban las votaciones.
4. Más que una bebida: un arma contra la soledad
Con la Revolución Industrial, la cerveza pasó de ser un alimento básico a un producto de consumo social. Hoy, Garrett defiende el pub no solo como un negocio, sino como un antídoto contra la soledad, uno de los grandes males modernos. “Si esos lugares desaparecen, las comunidades se desvanecen”, advierte.
Incluso el futuro de la ciencia mira hacia el barril: los investigadores estudian el metabolismo de la levadura de cerveza para comprender mejor las células cancerosas y luchar contra el cambio climático.
Lo que hoy es una simple excusa para quedar con amigos fue, durante 13.000 años, el motor que impulsó la ingeniería, la medicina y la estructura de nuestras ciudades.
Agencias
