NotMid 10/02/2026
IberoAmérica
Tras 36 horas de detención ilegal, la policía venezolana ha trasladado a Juan Pablo Guanipa, figura clave de la Plataforma Unitaria, a su residencia en Maracaibo bajo la modalidad de arresto domiciliario. Esta medida replica la fórmula aplicada por el Ejecutivo de Delcy Rodríguez —bajo la vigilancia de Washington— a otros líderes opositores de peso.
Guanipa, rostro visible del partido Primero Justicia (PJ), se suma a una lista de dirigentes bajo medidas cautelares similares, como Freddy Superlano (Voluntad Popular) y Perkins Rocha, abogado de María Corina Machado, a quien además se le ha impuesto el uso de una tobillera electrónica.
“Confirmo que mi papá está en mi casa en Maracaibo. Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión”, declaró su hijo, Ramón Guanipa, quien agradeció públicamente las gestiones de la administración estadounidense de Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Un “carrusel de emociones” bajo vigilancia Desde su excarcelación inicial el pasado domingo, Guanipa vivió un asedio constante. Tras unirse a las vigilias de las madres de presos políticos en El Helicoide y Zona Siete, un comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) lo secuestró nuevamente, trasladándolo a las dependencias de Maripérez en Caracas. Este martes, el dirigente fue enviado en avión desde Maiquetía hacia su ciudad natal para cumplir la reclusión domiciliaria.
Presión internacional vs. control social El mensaje de agradecimiento de la familia Guanipa hacia Washington confirma que la diplomacia estadounidense fue determinante para frenar el intento de los sectores más duros del chavismo, encabezados por Diosdado Cabello y Tarek William Saab, de mantenerlo en calabozos bajo el pretexto de un supuesto quebrantamiento de medidas.
Expertos coinciden en que esta maniobra busca enfriar el entusiasmo popular generado por las liberaciones del domingo y reafirmar que, pese a la presión externa, el sistema represivo permanece intacto para controlar una sociedad que clama por cambios. Esta es la primera acción de relevancia política desde el arresto y extracción de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Agencias
