NotMid 18/02/2026
EUROPA
La segunda jornada de las conversaciones de paz en Ginebra ha finalizado de forma abrupta y sin resultados tangibles. Tras apenas 120 minutos de encuentro, el negociador jefe ruso, Vladimir Medinsky, abandonó el hotel de la cumbre limitándose a declarar que habrá nuevos contactos en el futuro, aunque sin precisar una fecha en el calendario.
Zelenski acusa a Moscú de “tácticas dilatorias”
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no ocultó su frustración ante el estancamiento del proceso. A través de sus redes sociales, calificó las discusiones de “difíciles” y denunció que el Kremlin busca ganar tiempo de forma deliberada.
“Rusia está tratando de prolongar unas negociaciones que ya podrían haber entrado en su etapa final”, afirmó Zelenski en la plataforma X.
Pese al pesimismo del mandatario, el jefe de la delegación ucraniana matizó que existen ciertos avances confidenciales que no pueden revelarse por motivos de seguridad estratégica.
El factor Trump y la presión internacional
El encuentro, auspiciado por Estados Unidos, se produce en un momento crítico: a pocos días del cuarto aniversario de la invasión y bajo la sombra de la política estadounidense. El expresidente Donald Trump aumentó la presión sobre Kiev el pasado lunes al declarar que “Ucrania debería sentarse a la mesa rápido”, una postura que resuena en el ambiente de las negociaciones.
Puntos de fricción insalvables
La brecha entre ambas naciones sigue pareciendo insalvable en el aspecto territorial:
- Exigencia rusa: Moscú insiste en que las tropas ucranianas abandonen las zonas que aún controlan en la región de Donetsk.
- Antecedentes: Este fracaso se suma a las dos rondas previas en Abu Dabi, donde el control del este de Ucrania bloqueó cualquier posibilidad de acuerdo.
Agencias
