NotMid 28/02/2026
USA en español
WASHINGTON D.C. – Lo que comenzó el pasado 5 de febrero como un inusual registro del FBI en el condado de Fulton, Georgia, ha resultado ser el primer paso de una ambiciosa estrategia de la administración Trump para reescribir las reglas electorales de Estados Unidos bajo el amparo de una Emergencia Nacional.
1. El “Ensayo” en Georgia
Agentes federales, equipados con sierras y cizallas, incautaron 700 cajas con papeletas y registros de 2020. El operativo ya nació con polémica: el jefe del FBI en Atlanta dimitió días antes tras negarse a autorizar la operación. La presencia de Tulsi Gabbard, Directora de Inteligencia Nacional, en el lugar —poniendo al propio Trump en manos libres para agradecer a los agentes— confirmó que no era una investigación rutinaria, sino una acción dirigida desde el Despacho Oval.
2. El Argumento: La “Injerencia China”
Según una investigación de The Washington Post, un grupo de activistas vinculados a la Casa Blanca, liderados por el abogado Peter Ticktin, presiona para que el presidente declare una emergencia nacional. La premisa es audaz:
- Sostienen que China interfirió en 2020 y planea hacerlo de nuevo.
- Utilizan esta supuesta amenaza extranjera como “llave” legal para que el Ejecutivo asuma competencias que, según la Constitución, pertenecen exclusivamente a los estados.
- El objetivo final: imponer la identificación obligatoria del votante y prohibir el voto por correo a nivel federal, saltándose al Congreso.
3. Los Arquitectos del Plan
El documento de 17 páginas que circula por los despachos de Washington vincula personajes clave del universo trumpista:
- Peter Ticktin: Excompañero de Trump en la academia militar y defensor de teorías que vinculan el software electoral con Venezuela y Smartmatic.
- Tulsi Gabbard: Su agencia (DNI) es la encargada de supervisar el espionaje y prevenir interferencias extranjeras, lo que le da la “excusa” competencial para confiscar máquinas de votación, como ya hizo en Puerto Rico.
- Jerome Corsi: Veterano de las teorías de conspiración (incluyendo el cuestionamiento de la nacionalidad de Obama), ahora pieza clave en el lobby para la orden ejecutiva.
4. La Ironía del “Hoax”
Resulta paradójico que la Administración busque poderes extraordinarios basándose en una supuesta injerencia china, cuando el presidente ha pasado años calificando la trama rusa de 2016 como el “Russia, Russia, Russia Hoax”. Sin embargo, en esta ocasión, la Casa Blanca parece dispuesta a usar los precedentes de sanciones a entidades extranjeras para justificar una intervención sin precedentes en la infraestructura electoral doméstica.
En resumen: La operación en el condado de Fulton no fue solo una búsqueda de pruebas del pasado, sino el despliegue de fuerza necesario para justificar la toma del control electoral en el futuro inmediato.
Agencias
