NotMid 10/02/2026
IberoAmérica
La Habana. — Cuba se enfrenta a una de sus crisis energéticas más severas de la última década. El endurecimiento de las sanciones de Washington —que ahora amenaza con aranceles a países que vendan crudo a la isla— ha forzado al régimen de Miguel Díaz-Canel a implementar un programa de racionalización extrema que ya impacta sectores vitales: desde la suspensión de vuelos internacionales hasta el recorte de servicios bancarios y eventos culturales.
El cielo se queda sin combustible
La medida más drástica proviene de las autoridades aeronáuticas, quienes confirmaron que nueve aeropuertos del país, incluido el José Martí de La Habana, no dispondrán de combustible para aeronaves desde este martes hasta el 11 de marzo.
- Impacto en aerolíneas: Air Canada ha suspendido sus rutas y enviado vuelos vacíos solo para evacuar a unos 3.000 turistas.
- Estrategias de supervivencia: Aerolíneas como Aeroméxico y VivaAerobus mantienen operaciones cargando combustible extra en México para evitar el repostaje en la isla.
- Antecedentes: Pilotos locales comparan la situación con crisis de hace una década, cuando los vuelos hacia Europa debían desviarse a Nassau (Bahamas) para poder completar sus trayectos.
Turismo y diplomacia en emergencia
El turismo, motor que generó cerca de 3.000 millones de dólares en 2019, está en el ojo del huracán. La embajada de Rusia ya ha comenzado a reubicar a sus ciudadanos en hoteles con mayor eficiencia energética, mientras busca alternativas para que sus aviones puedan despegar de regreso a Moscú.
En el ámbito político, el detonante ha sido la presión sobre los proveedores, especialmente tras la operación estadounidense en Venezuela —principal aliado y suministrador de crudo de la isla—. Ante este aislamiento, México ha emergido como un aliado crítico:
- Ayuda humanitaria: Envío de dos buques de la Armada con 800 toneladas de alimentos e higiene.
- Respuesta diplomática: México evalúa vías para reanudar el envío de petróleo sin activar los aranceles amenazados por la administración de Donald Trump.
La vida cotidiana en pausa
Dentro de la isla, la escasez se traduce en una parálisis social y económica:
- Cortes eléctricos: Apagones de hasta 10 horas diarias.
- Cultura y deporte: Suspensión de la Feria Internacional del Libro de La Habana y recorte del calendario de la Serie Nacional de Béisbol.
- Dolarización del combustible: Se suspendió la venta en pesos cubanos; ahora solo se puede comprar en dólares y con un límite de 20 litros por usuario.
- Servicios: Los bancos han reducido su horario de atención a solo cuatro horas y media al día (8:30 a 13:00).
Estado actual: Mientras el transporte interprovincial y urbano se reduce al mínimo, el régimen intenta mantener una fachada de normalidad en la Terminal de Contenedores de Mariel, asegurando que las operaciones portuarias continúan, pese a que el resto del país parece detenerse.
Agencias
