Fuerzas especiales de la Delta Force habrían extraído al líder chavista y a Cilia Flores durante una incursión de madrugada. Donald Trump confirmó el éxito de la misión, mientras el chavismo denuncia una “agresión imperialista” y exige pruebas de vida.
NotMid 03/01/2026
USA en español
CARACAS / WASHINGTON — En una operación militar sin precedentes que ha transformado el tablero geopolítico global en cuestión de horas, Estados Unidos lanzó esta madrugada una ofensiva aérea a gran escala sobre Venezuela, culminando con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La captura: “Extracción por aire”
El propio Donald Trump desveló los acontecimientos a través de su red Truth Social: “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, Nicolás Maduro, quien ha sido capturado junto a su mujer y sacado por aire del país”. Según fuentes de Washington, la extracción fue ejecutada por la Delta Force, la unidad de élite del Ejército estadounidense, en una operación coordinada con agencias federales.
Expertos jurídicos en Nueva York ya especulan con el traslado de la pareja presidencial a la Corte del Distrito Sur de Manhattan, el mismo tribunal que procesó a los sobrinos de Flores hace años por cargos de narcotráfico.
Una madrugada de fuego en Caracas
Los bombardeos comenzaron cerca de las 2:00 a.m. (hora local) y se prolongaron durante treinta minutos, dejando a gran parte de la capital sumida en la oscuridad. Los objetivos principales incluyeron:
- Fuerte Tiuna: El corazón del poder militar donde Maduro pernoctaba habitualmente.
- La Carlota: La base aérea estratégica dentro de Caracas.
- Infraestructura crítica: Puertos en La Guaira, radares en El Hatillo y buques anclados.
El analista militar Andrei Serbin Pont señaló que el ataque no fue meramente simbólico: “Los impactos sugieren una campaña orientada a degradar capacidades de mando y neutralizar la infraestructura crítica del régimen”.
El chavismo en vilo: Delcy Rodríguez asume el mando
Ante la ausencia del mandatario, la vicepresidenta Delcy Rodríguez compareció en Venezolana de Televisión con un tono visiblemente alterado. “Exigimos inmediatamente fe de vida de Nicolás Maduro y de la primera combatiente”, declaró, llamando a la movilización popular y denunciando la muerte de militares y civiles en lo que calificó como un “ataque brutal y salvaje”.
Por su parte, Diosdado Cabello apareció cuatro horas después de los ataques desde un lugar no identificado, escoltado por medio centenar de militares y el coronel Alexander Granko (DGCIM). Aunque intentó transmitir calma asegurando que el país está “en completo control”, reconoció que los objetivos de EE.UU. se cumplieron “parcialmente”.
Respaldos y condenas internacionales
El senador estadounidense Mike Lee, tras conversar con el Secretario de Estado Marco Rubio, justificó la acción bajo el Artículo II de la Constitución, afirmando que la operación militar se realizó para ejecutar una orden de arresto penal y proteger al personal estadounidense.
En el plano regional, el presidente colombiano Gustavo Petro fue el primero en denunciar que “Venezuela ha sido atacada”, publicando una lista de objetivos inhabilitados que incluye el Palacio Federal Legislativo.
El pulso de la calle: Entre el miedo y la esperanza
En Caracas, el silencio posterior a las bombas es absoluto. “Nos han ordenado esperar instrucciones de los jefes”, confesó un motorizado que trabaja para el gobierno. Mientras tanto, en el exterior, la diáspora venezolana vive el momento con una mezcla de ansiedad y euforia. Angelina García, desde Las Vegas, describía el pánico de sus familiares en Trujillo: “Están incomunicados y sin luz, listos con una mochila para salir corriendo”.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, cerró la serie de comparecencias oficiales advirtiendo que la FANB ha activado los planes de defensa nacional ante el estado de “conmoción interior”. Sin embargo, con el líder del país fuera de territorio nacional, la incertidumbre sobre la cadena de mando es total.
Agencias
