El Comando Sur confirma la destrucción de dos nuevos convoyes de “narcoterroristas” en vísperas de Año Nuevo, mientras Washington mantiene la presión sobre las rutas de Venezuela y el Pacífico.
NotMid 01/01/2026
USA en español
WASHINGTON D.C. – La estrategia de “tolerancia cero” en las aguas del Caribe y el Pacífico ha cerrado el año con un nuevo golpe contundente. El Comando Sur de los Estados Unidos informó que, en las últimas 48 horas de 2025, la ofensiva “Lanza del Sur” neutralizó dos convoyes de embarcaciones rápidas, resultando en la muerte de ocho operativos vinculados a organizaciones criminales internacionales.
Con estas últimas acciones, el balance de los primeros cuatro meses de despliegue naval asciende a 115 presuntos narcoterroristas abatidos, 35 embarcaciones destruidas y un sumergible interceptado.
Operaciones de precisión en alta mar
Según los informes oficiales, los ataques se dividieron en dos fases durante el martes y miércoles previos a Nochevieja:
- 30 de diciembre: Tras detectar una transferencia de narcóticos en alta mar, fuerzas estadounidenses atacaron un convoy de tres lanchas. El bombardeo inicial se cobró tres vidas; los ocupantes de las otras dos embarcaciones saltaron por la borda antes de que sus botes fueran hundidos por fuego de precisión.
- 31 de diciembre: En una segunda incursión dirigida bajo la supervisión del Secretario de Guerra, Pete Hegseth, se interceptaron dos lanchas adicionales, resultando en la muerte de cinco personas.
El Comando Sur ha subrayado que ambas operaciones se ejecutaron en aguas internacionales contra “Organizaciones Terroristas Designadas”. Aunque los partes militares no especifican nombres, fuentes de inteligencia señalan directamente a una triada criminal: el Cártel de los Soles, el Tren de Aragua y el ELN.
La Fase 2 y la doctrina Trump
El despliegue, que combina vigilancia aérea de alta tecnología con ataques quirúrgicos, marca un cambio de paradigma en la lucha contra el tráfico de drogas. A diferencia de administraciones anteriores, donde la prioridad era la captura y extradición, la administración de Donald Trump ha optado por el uso de fuerza letal bajo la premisa de seguridad nacional.
“La entrada en la Fase 2 en territorio venezolano no detendrá las operaciones en aguas internacionales”, ha dejado claro Washington. Esta nueva etapa sugiere una coordinación más agresiva que no se limita a la interdicción de cargamentos, sino a la destrucción sistemática de la infraestructura logística de las redes que operan bajo el paraguas del gobierno de Caracas.
El dilema de los supervivientes
A pesar de la activación de protocolos de búsqueda y rescate para los náufragos, el destino de los supervivientes sigue siendo incierto. El único precedente registrado involucró a un ecuatoriano y un colombiano que, tras ser rescatados y repatriados, fueron puestos en libertad por sus respectivas autoridades locales, un resultado que ha reforzado la postura de línea dura del Pentágono en los enfrentamientos actuales.
El Comando Sur ha difundido imágenes en redes sociales donde se observa, mediante cámaras térmicas, la eficacia de los ataques. Con el despliegue de la Fase 2, se espera que la actividad militar en la periferia de las costas venezolanas se intensifique durante el primer trimestre de 2026.
Agencias
