NotMid 22/01/2026
EUROPA
Un acuerdo de alto calado geopolítico podría haber desactivado la crisis diplomática entre Washington y Bruselas. Según revela el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), Estados Unidos ha aceptado retirar sus amenazas de aranceles punitivos contra Europa y su retórica de anexión sobre Groenlandia a cambio de una concesión histórica: la cesión de soberanía sobre enclaves militares estratégicos en la isla.
El “Modelo Chipre”: Soberanía, no solo presencia
El núcleo del entendimiento, negociado entre Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se inspira explícitamente en el estatus de Akrotiri y Dhekelia en Chipre. Bajo esta fórmula, las instalaciones militares estadounidenses no funcionarían como simples bases en suelo extranjero, sino como “Áreas de Base Soberana” bajo control directo de Washington, replicando el modelo que el Reino Unido mantuvo tras la independencia chipriota en 1960.
El anuncio en Davos y la tregua arancelaria
La confirmación indirecta llegó a través de la red Truth Social, donde Trump calificó de “muy productiva” su reunión con Rutte durante el Foro de Davos. Según el mandatario, ambos sentaron las bases para un acuerdo sobre Groenlandia y el control de la región ártica.
Los efectos de este pacto fueron inmediatos:
- Retirada de aranceles: Washington canceló las tasas punitivas anunciadas contra ocho países europeos, incluida Alemania.
- Seguridad en el Alto Norte: La OTAN lanzará una nueva misión de vigilancia en la región, integrada en este nuevo esquema de control estadounidense.
De Thule a la expansión territorial
Actualmente, EE. UU. solo opera la Base Espacial de Pituffik (antigua Thule) en Groenlandia. Sin embargo, este acuerdo abre la puerta a recuperar la influencia de la Guerra Fría, cuando Washington llegó a controlar 17 emplazamientos en la isla.
A pesar de la magnitud de la concesión, la reacción en Dinamarca ha sido de cautela y alivio. El ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, celebró que Trump descartara una intervención hostil y pausara la guerra comercial. No obstante, instó a negociar una fórmula que satisfaga las ambiciones de seguridad de EE. UU. en el Ártico sin vulnerar las “líneas rojas” de la soberanía del Reino de Dinamarca.
Por su parte, fuentes aliadas indican que Rutte ya ha mantenido contactos con responsables de Copenhague y Nuuk (Groenlandia), calificando las conversaciones iniciales como “positivas”
Agencias
