Un arma icónica que conquistó el Oeste, sedujo a Hollywood y cambió la historia industrial de Estados Unidos.
NotMid 10/01/2026
Estilo de vida
Parece una ironía del destino, pero el revólver más famoso de la historia lleva por nombre “Peacemaker” (el pacificador). Aunque no fue el primer diseño de Samuel Colt, sí fue el más eficaz de su era y se le considera la primera arma corta verdaderamente fiable. Su apodo no era gratuito: se basaba en su enorme poder de disuasión. En el salvaje Siglo XIX, un Colt en la mano igualaba al fuerte con el débil, eliminando la ventaja física en cualquier disputa. De ahí nació la célebre máxima: “Dios creó a los hombres y Samuel Colt los hizo iguales”.
De las manos de Roosevelt a las fundas de Hollywood
El Peacemaker no solo fue la herramienta de forajidos y leyendas como Wyatt Earp o Bat Masterson. Trascendió el campo de batalla para convertirse en un objeto de estatus y símbolo de mando:
- Theodore Roosevelt portaba uno personalizado con sus iniciales grabadas.
- El general George Patton, en un romántico anacronismo, lideró a sus tropas en la Segunda Guerra Mundial con dos Colt .45 al cinto.
- En la gran pantalla: Es el protagonista silencioso de los westerns de John Wayne, Gary Cooper y Clint Eastwood. Incluso en la ciencia ficción, un Colt es el regalo que recibe Marty McFly en Regreso al Futuro III para enfrentarse al temible “Mad Dog” Tannen.
Samuel Colt: El niño rebelde que jugaba con pólvora
Detrás del éxito del arma se esconde la historia de un hombre que no llegó a ver el alcance total de su legado. Samuel Colt murió el 10 de enero de 1862, a los 47 años, víctima de una infección pulmonar. Su destino podría haber sido más breve: desde niño, su obsesión por los explosivos lo llevó a hacer volar el laboratorio de su colegio a los 14 años, lo que le valió la expulsión inmediata.
Buscando enderezar su camino, su padre lo envió como grumete en un viaje hacia Calcuta. Fue en alta mar donde ocurrió el “momento Eureka”: observando el mecanismo de rotación del timón del barco, Colt comprendió que podía aplicar ese principio a un arma de fuego. En aquel viaje talló en madera el primer prototipo de un tambor giratorio, la idea que cambiaría la balística para siempre.

Revólver del ejército de acción simple Peacemaker Colt, n.º de serie. 4519, American, Connecticut, 1874, creado por Samuel Colt
Del fracaso rotundo al imperio global
El camino a la gloria fue tortuoso. A pesar de patentar su invento a los 21 años, su primera empresa (Paterson Arms) quebró en 1842 debido a los altos costes de la producción artesanal. Sin embargo, su resiliencia y su ingenio para los negocios —llegó a fabricar cables para minas submarinas y colaboró con Samuel Morse— le permitieron reintentarlo.
El punto de inflexión llegó con los Rangers de Texas. El capitán Samuel Walker, impresionado por la eficacia del arma, le encargó 1.000 unidades con una condición: debían ser de calibre .45 y tener seis disparos en lugar de cinco. Este pedido salvó a Colt, permitiéndole fundar la Colt Patent Firearms Manufacturing Company. Para 1855, su fábrica de Hartford producía 150 revólveres diarios, convirtiéndose en el mayor fabricante privado de armas del país.
El legado de la “Reina del Revólver”
Tras la muerte de Samuel, fue su esposa, Elizabeth Colt, quien tomó las riendas. Dirigió el imperio con “mano de hierro” incluso después de que un sospechoso incendio redujera la fábrica a cenizas en 1864. Elizabeth no solo reconstruyó el negocio, sino que lo expandió hasta principios del siglo XX.
Hoy, la marca Colt es responsable de armas modernas como el fusil M16 o el AR-15, pero su nombre siempre estará ligado a la silueta de acero del Peacemaker, ese objeto que, entre la realidad y el mito cinematográfico, definió una era de frontera y pólvora.
Agencias
