NotMid 18/03/2026
USA en español
WASHINGTON – En su comparecencia más crucial desde el inicio de las hostilidades, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, presentó este miércoles un balance agridulce sobre el conflicto con Irán. Ante el Senado, Gabbard afirmó que, si bien el régimen de Teherán permanece institucionalmente intacto, su capacidad para proyectar poder militar convencional ha sido “prácticamente destruida” tras la ofensiva liderada por Estados Unidos.
Un gigante herido, pero activo “La posición estratégica de Irán se ha visto considerablemente mermada”, declaró Gabbard en su discurso de apertura, subrayando que las opciones de respuesta del régimen son ahora limitadas. Sin embargo, lanzó una advertencia clara: la degradación de su ejército no ha frenado los ataques de Teherán y sus aliados contra intereses estadounidenses en Oriente Medio. La directora anticipó que, de sobrevivir el régimen, este priorizará la reconstrucción de su arsenal de misiles y drones en los próximos años.
Contradicciones y omisiones sobre el programa nuclear El momento de mayor tensión en la audiencia ocurrió cuando Gabbard omitió deliberadamente un párrafo de su informe preparado que confirmaba la destrucción total del programa de enriquecimiento nuclear iraní durante la “Guerra de los Doce Días”.
Presionada por el senador demócrata Mark Warner, Gabbard atribuyó la omisión a “cuestiones de tiempo”, sin desmentir la información. Este dato es sísmico para la administración Trump: la comunidad de inteligencia sostiene que Irán no ha intentado reconstruir sus instalaciones nucleares tras los bombardeos de junio de 2025, lo que contradice el argumento central del presidente para mantener la ofensiva: una supuesta “amenaza nuclear inminente”.
Grietas en la Administración La audiencia estuvo marcada por la reciente dimisión de Joe Kent, exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo. Kent abandonó su cargo en protesta, denunciando que Irán no representaba una amenaza real y atribuyendo la escalada a la presión del lobby pro-Israel en Washington.
En el Capitolio, el escepticismo es bipartidista. Mientras los demócratas exigen transparencia sobre los costes de una guerra que ya suma miles de muertos y ha desestabilizado los mercados globales, voces como la del senador Michael Bennet critican una política exterior que, según él, ha convertido a EE. UU. en “policía, jurado, juez y verdugo del mundo”.
El panorama global: Rusia y China Más allá de Irán, Gabbard ofreció pinceladas sobre otros frentes globales:
- Ucrania: Aseguró que Rusia mantiene la ventaja militar pese a los esfuerzos de paz de Washington, alertando sobre el riesgo persistente de una escalada nuclear.
- China: Observó una modernización acelerada de sus fuerzas armadas, aunque la inteligencia estadounidense estima que Pekín aún prefiere evitar un conflicto abierto para lograr la reunificación con Taiwán.
Tras tres semanas de guerra, la intervención de Gabbard deja a la Administración Trump en una posición delicada: con un éxito militar evidente en el terreno, pero con una narrativa de justificación que comienza a desmoronarse bajo el peso de sus propios informes de inteligencia.
Agencias
