NotMid 12/03/2026
MUNDO
Con Irán como epicentro estratégico, el frente norte de Israel ha dejado de ser una distracción para convertirse en una urgencia. Mientras los ataques de Hizbulá se intensifican, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) multiplican sus avisos y despliegan oleadas de cazas sobre territorio libanés. Las sirenas, el termómetro del miedo en la región, ya suenan con más frecuencia en las comunidades del norte que en el centro del país.
Ultimátum de Netanyahu
Tras una noche de miércoles marcada por el lanzamiento de 200 proyectiles y 20 drones por parte de Hizbulá, la opción de una intervención terrestre a gran escala cobra fuerza. Benjamin Netanyahu ha sido tajante: “Dije al Gobierno del Líbano que están jugando con fuego si permiten que Hizbulá actúe. Ha llegado el momento de que tomen su destino en sus manos; si no lo hacen, lo haremos nosotros”.
Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, ha ordenado al ejército prepararse para una ofensiva que podría ser más prolongada que el actual pulso directo contra el régimen iraní. A diferencia del conflicto a 2.000 kilómetros de distancia, aquí la guerra es cuerpo a cuerpo: Israel ya mantiene tropas y posiciones de control en el sur del Líbano.
El factor Irán: De la tregua al rearme
La cúpula israelí sostiene que Hizbulá no defiende los intereses del Líbano, sino los de Teherán. La inyección de 1.000 millones de dólares por parte de Irán en 2025 y el impacto del asesinato del ayatolá Alí Jamanei han sido los detonantes de esta nueva escalada.
Aunque tras la tregua de noviembre de 2024 el Gobierno israelí aseguró que Hizbulá estaba “descabezado” tras la eliminación de Hasán Nasrala y miles de operativos, la realidad sobre el terreno es distinta:
- Capacidad de fuego: El grupo ha demostrado una sorprendente capacidad para lanzar ataques coordinados con la Guardia Revolucionaria.
- Rearme: Israel ha respondido con una operación aérea masiva, atacando cerca de 1.000 infraestructuras y abatiendo a más de 350 combatientes en los últimos días.
El dilema del Norte: ¿Ocupación hasta el Litani?
La confianza de los civiles israelíes en el norte está bajo mínimos. A pesar de la presencia de la Brigada Golani, el temor a infiltraciones de la Fuerza Radwan y a los misiles antitanque persiste.
Alexander Grinberg, ex mayor de Inteligencia Militar y experto del JISS, señala la inviabilidad de confiar en las instituciones libanesas: “La actuación de este grupo demuestra que la idea de que el Gobierno libanés puede controlarlos no tiene fundamento”. Grinberg sugiere que la única solución aceptable para Israel es el control territorial hasta el río Litani para neutralizar la amenaza de los misiles de corto alcance.
Pese a la gravedad en la frontera libanesa, los organismos de seguridad israelíes mantienen una prioridad clara: el frente iraní. Sin embargo, es precisamente ese frente el que ha vuelto a incendiar el Líbano.
Agencias
