La alta representante cierra la Conferencia de Seguridad con un mensaje de firmeza geopolítica, defensa propia y músculo económico ante las dudas de la era Trump.
NotMid 15/02/2026
EUROPA
Múnich. – Europa no es un continente en retirada ni su civilización está en el ocaso. Ese fue el mensaje central que la alta representante de la UE, Kallas, dejó este domingo como balance político de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC). En un foro marcado por la incertidumbre global, la jefa de la diplomacia europea apostó por una Unión decidida a reafirmar su soberanía frente a una narrativa externa cada vez más escéptica.
1. El duelo dialéctico: Kallas vs. Rubio
La intervención de Kallas fue una respuesta frontal al diagnóstico sombrío del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Mientras Rubio advirtió el día previo sobre un posible “Untergang” (colapso civilizatorio) del Viejo Continente, Kallas contraatacó con datos de “atracción política”.
“El año pasado en Canadá, me dijeron que más del 40% de los ciudadanos desearía que su país se uniera a la UE”, afirmó, transformando una anécdota en un dardo diplomático hacia Washington.
2. Tres pilares para una Europa fuerte
Para pasar de la retórica a la estrategia, Kallas desglosó su hoja de ruta en tres ejes:
- Defensa y la amenaza rusa: La seguridad europea se juega en Ucrania. Kallas denunció la “guerra híbrida” de Moscú (ciberataques y sabotajes), pero desmitificó el poderío ruso calificándolo de gigante con pies de barro económicos.
- Ampliación como arma geopolítica: No es burocracia, es estrategia. Citó el ejemplo de Polonia: en 1990 los rusos eran el doble de ricos que los polacos; hoy, tras décadas en la UE, los polacos superan a los rusos en un 70% de riqueza.
- Alianzas globales: Con acuerdos comerciales en 80 países, la UE busca proyectar su influencia más allá de sus fronteras físicas.
3. El debate nuclear y la autonomía
El cierre del foro dejó una imagen de unidad en el apoyo a Ucrania, pero también abrió melones estratégicos antes tabúes. La posibilidad de un “paraguas nuclear europeo” basado en el arsenal francés —con consultas ya en marcha entre París y Berlín— demuestra que Europa se está preparando para un escenario de menor dependencia de EE. UU.
Sin embargo, las fisuras persisten. Mientras líderes como Friedrich Merz o Keir Starmer maniobran para interpretar la nueva dirección de la Casa Blanca, otros como Pedro Sánchez mantienen una postura más cauta, priorizando el control de armas sobre la carrera nuclear.
4. Optimismo económico: El “despertar” del mercado
La nota económica la puso Christine Lagarde. La presidenta del BCE rechazó la idea de una Europa estancada, aportando un dato revelador: el 37% de las empresas europeas ya integran Inteligencia Artificial, una cifra que supera ligeramente la media estadounidense. “El dinero está llegando”, sentenció Lagarde, señalando que el mercado interno europeo finalmente está “despertando”.
Agencias
