NotMid 17/11/2025
OPINIÓN
EDITOR
La semana arranca caliente. Trump lo soltó: “Ellos quieren hablar”. “Ellos”, por supuesto, son Maduro y sus secuaces.
¿Y qué podrían ofrecer ahora? Ya en el pasado, según el New York Times, la oferta fue desmedida: “todas las riquezas de Venezuela” (petróleo y minerales raros) en exclusiva a EE. UU. a cambio de su permanencia en el poder. ¿Qué más queda en la mesa?
Pero, atención, el “ellos quieren hablar” no implica otra nonagésima mesa de diálogo o negociación interminable. Olvídense de eso. Tampoco es que Jorge Rodríguez se sentará con Grennelll para discutir licencias de Chevron o vuelos de deportados. “Hablar” aquí tiene un matiz distinto; pareciera referirse a algo que jamás se ha puesto sobre la mesa.
Si el interés de Maduro es genuino, es la señal más clara de que la cúpula chavista finalmente percibe que la amenaza de EE. UU. no es un simple show de Trump. La prueba más reciente es la designación del Cartel de los Soles como Foreign Terrorist Organization (FTO) a partir del 24 de noviembre.
La Amenaza Real: De SDGT a FTO
La Pregunta Clave: ¿No eran ya terroristas? Es la duda de muchos. La respuesta es matizada: Sí y no.
Anteriormente, el Cartel de los Soles estaba bajo la figura de SDGT (Specially Designated Global Terrorist) del Departamento del Tesoro. Esto permitía congelar activos y perseguir financieramente a individuos, poniéndolos al nivel de organizaciones criminales transnacionales como el Cartel de Sinaloa.
La diferencia FTO: La etiqueta de FTO, en cambio, la establece el Departamento de Estado y se rige por una lógica distinta, centrada en la Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
Con esta designación, el Cartel de los Soles que lidera Nicolás Maduro (el CEO, el mandamás) pasa a compartir el “cuadro de honor” con grupos de la talla de Hezbollah, Al Qaeda, Hamas y la Fuerza Quds. Son tratados como amenazas directas a EE. UU. Y es fundamental destacar este detalle: no es que el Cartel de los Soles opere a la sombra o escondido; Nicolás Maduro es la cabeza, el CEO, el mandamás.
Esta nueva designación amplía los instrumentos y la naturaleza de la acción estadounidense. Por eso, el “ellos quieren hablar” se entiende como una señal de pánico. Como es de esperar, Trump y EE. UU. harán lo posible para que el uso de la fuerza sea innecesario en el logro de sus objetivos.
¿Qué propondrá Maduro? No lo sabemos. ¿Se dejará Trump engatusar? Queridos lectores, la respuesta la dejamos en sus manos.
Feliz y provechosa semana para todos.
