NotMid 07/01/2026
USA en español
La transición para Venezuela diseñada por Washington ya tiene una hoja de ruta definida. El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó ante el Congreso un ambicioso plan dividido en tres fases que busca remodelar el país caribeño. Sin embargo, la propuesta choca frontalmente con la retórica de Delcy Rodríguez, presidenta encargada, quien advirtió: “El gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie. No hay agente externo que gobierne a Venezuela”.
Para Rubio, figura clave del triunvirato designado por Donald Trump, el pragmatismo manda sobre la ideología. Pese a su cercanía histórica con María Corina Machado, el secretario de Estado ha optado por respaldar la fórmula de los hermanos Rodríguez para evitar el colapso institucional. “El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos”, subrayó el líder cubanoamericano.
Fase 1: La “Cuarentena” y el control del crudo El principal activo de Washington para forzar esta etapa es lo que Rubio denomina “cuarentena”: un bloqueo naval que ha puesto en jaque la industria petrolera local. El objetivo es claro: tomar el control de las exportaciones. “Estamos a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que está estancado”, confirmó Rubio, detallando que Washington administraría los fondos para evitar que terminen, según sus palabras, en las “garras revolucionarias”.
Fase 2: Recuperación y apertura de mercados Si el dinero del petróleo comienza a fluir bajo supervisión estadounidense, se activaría la segunda fase. Esta etapa busca que empresas occidentales tengan acceso al mercado venezolano de forma competitiva. En paralelo, el plan contempla un proceso de reconciliación nacional que incluiría:
- La amnistía y liberación de presos políticos.
- El retorno de líderes opositores exiliados.
- La reconstrucción de la sociedad civil.
La oposición democrática, que mantiene la liberación de los presos como una línea roja innegociable, ha recibido estas noticias con cautela pero esperanza. La expectativa creció tras las declaraciones de Trump sugiriendo el inminente cierre de centros de detención emblemáticos como El Helicoide.
Fase 3: Transición definitiva “La tercera fase será la transición propiamente dicha. Gran parte de estos procesos se solaparán entre sí”, concluyó Rubio. El éxito de este tablero de ajedrez geopolítico dependerá ahora de la capacidad de Washington para convertir su influencia económica en una realidad política aceptada por el Palacio de Miraflores.
Agencias
