NotMid 05/01/2026
USA en español
NUEVA YORK – En una escena que parece extraída de un guion cinematográfico, Nicolás Maduro se declaró inocente este lunes ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York. El líder venezolano enfrenta cuatro cargos graves que incluyen narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de guerra.
“Soy inocente, no soy culpable. Soy un hombre decente y sigo siendo el presidente de mi país”, afirmó Maduro en español ante el veterano juez Alvin Hellerstein. A su lado, su esposa, Cilia Flores, también se declaró “completamente inocente” de los mismos delitos detallados por la fiscal general de EE. UU., Pam Bondi.
Un traslado de película
La comparecencia ocurrió apenas 48 horas después de una operación fulminante. Maduro relató al juez que fue capturado el pasado sábado por la noche en su residencia en Caracas. El traslado a la Gran Manzana concluyó al mediodía de este lunes, cuando la pareja aterrizó en helicóptero, esposada y custodiada por un fuerte despliegue de agentes federales.
El peso de la acusación
El caso se sustenta en un documento de 25 páginas firmado por el fiscal Jay Clayton. Según el Departamento de Justicia, Maduro, Flores y otros miembros del círculo íntimo del chavismo habrían operado una red que transportaba toneladas de cocaína bajo protección militar.
La acusación es contundente: sostiene que entre 2004 y 2015, la pareja colaboró para traficar droga incautada por las propias fuerzas del orden venezolanas. Además, se señala que Maduro, en su etapa como canciller, facilitó pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y dio cobertura a vuelos cargados con dinero ilícito proveniente de México.
Equipos de defensa de alto nivel
Para enfrentar este proceso, el matrimonio ha recurrido a abogados de renombre:
- Nicolás Maduro: Será representado por Barry Pollack, conocido por negociar la liberación de Julian Assange.
- Cilia Flores: Su defensa estará en manos de Mark Donnelly, ex-fiscal del Departamento de Justicia con amplia experiencia en delitos financieros.
Un juez de hierro
El destino de la pareja está ahora en manos de Alvin Hellerstein, un magistrado de 92 años nominado por Bill Clinton. Hellerstein es una figura legendaria en el sistema federal, conocido por su rigor en casos de alta complejidad como las demandas del 11-S y litigios sobre los detenidos en Guantánamo. “Mi trabajo es que este sea un proceso justo”, aseguró el juez durante la sesión.
Por el momento, la defensa no ha solicitado libertad bajo fianza. La próxima cita judicial ha quedado fijada para el 17 de marzo, aunque se estima que el inicio del juicio formal podría demorarse más de un año.
Agencias
