NotMid 17/02/2026
USA en español
Jesse Jackson, figura central del movimiento por los derechos civiles y dos veces precandidato a la presidencia, ha fallecido a los 84 años, según confirmó la cadena NBC. Con su partida, Estados Unidos pierde a uno de los puentes más importantes entre la era de Martin Luther King Jr. y la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca.
Un legado forjado en la lucha racial
Colaborador estrecho de Martin Luther King Jr., Jackson estuvo presente en los momentos más definitorios del siglo XX. Fue testigo directo del asesinato de King en Memphis en 1968, un trauma que cimentó su compromiso vital. Años después, fundó la Rainbow PUSH Coalition, una organización dedicada a la justicia social y el empoderamiento económico de las minorías.
En 1984 y 1988, rompió barreras al presentarse como precandidato demócrata a la presidencia. Aunque no obtuvo la nominación, sus campañas demostraron que un afroamericano podía movilizar a millones de votantes bajo una “coalición arcoíris”.
“Nuestro padre fue un líder al servicio de los demás; no solo para nuestra familia, sino para los oprimidos, los que no tienen voz y los olvidados del mundo”, declaró su familia en un emotivo comunicado.
Luces y sombras: Una vida de convicciones
La trayectoria de Jackson fue tan influyente como polarizadora. Su oratoria, de raíces bautistas, regaló frases históricas como su defensa de los “desheredados e ignorados” en la convención de 1984, o su famosa metáfora de unidad: “El ala izquierda y el ala derecha… se necesitan ambas para volar”.
Sin embargo, no estuvo exento de controversia:
- Polémicas: En 1984 enfrentó duras críticas por usar un término antisemita para referirse a Nueva York.
- Lealtades: Defendió públicamente a Michael Jackson durante su juicio en 2005.
- Ideología: Sus lazos con líderes como Hugo Chávez generaron fricciones en el espectro político estadounidense.
El “Diplomático en la sombra”
Más allá de las fronteras de EE. UU., Jackson se consolidó como un mediador internacional audaz, a menudo interviniendo donde la diplomacia oficial fallaba:
- Siria (1983): Negoció la liberación de un piloto estadounidense capturado.
- Irak (1990): Se entrevistó con Saddam Hussein para liberar a decenas de rehenes.
- Yugoslavia (1999): Logró que Slobodan Milosevic liberara a tres prisioneros de guerra.
- Sudáfrica: Fue una voz clave en la presión internacional para poner fin al apartheid.
El ocaso de un gigante
En 2017, tras décadas de activismo, Jackson anunció que padecía Parkinson. Desde entonces, sus apariciones fueron limitadas, aunque su presencia siguió siendo simbólica en hitos recientes, como el veredicto contra el asesino de George Floyd en 2021.
Su imagen llorando de emoción durante la victoria de Obama en 2008 quedará como el testimonio visual de un hombre que vio cómo el país que una vez lo segregó, finalmente elegía a un presidente negro.
Agencias
