Especialistas de Harvard Health Publishing y GQ advierten sobre los riesgos del exceso de tejido adiposo en la zona media y profundizan en las verdaderas razones por las que su reducción es fundamental para la salud
NotMid 19/09/2025
Ciencia y Tecnología
Numerosos productos y entrenamientos han prometido resultados inmediatos para reducir la grasa abdominal, perpetuando el mito de que existe un método rápido y específico para perderla. Sin embargo, la evidencia científica es clara: el cuerpo no elige de dónde se pierde grasa. La acumulación en la zona del abdomen es mucho más que un desafío estético; es un riesgo serio para la salud.

Por qué la grasa abdominal importa
La grasa abdominal, especialmente la visceral, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y demencia (Freepik)
La grasa abdominal no es solo una “pancita” visible. Su relevancia radica en su impacto en tu salud. Se compone de dos tipos principales: la grasa subcutánea, que se encuentra justo debajo de la piel, y la grasa visceral, que se aloja en lo profundo, entre órganos vitales como el hígado y el corazón.
Mientras la grasa subcutánea es generalmente inofensiva, la grasa visceral es muy diferente. Es imposible eliminarla con procedimientos cosméticos como la liposucción, y su principal peligro se debe a su alta actividad metabólica.
Organizaciones de renombre como la Mayo Clinic y Harvard Health Publishing explican que la grasa visceral libera sustancias que alteran el equilibrio hormonal y favorecen la inflamación. Este proceso incrementa de manera significativa el riesgo de:
- Enfermedades cardiovasculares.
- Diabetes tipo 2.
- Ciertos tipos de cáncer.
- Demencia.
- Apnea del sueño.
- Hígado graso.
- Accidentes cerebrovasculares.
Para ponerlo en perspectiva, por cada cinco centímetros adicionales de cintura, el riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta en un 10 %. Además, los hombres con mayor cantidad de grasa abdominal tienen más del triple de probabilidades de desarrollar demencia.

La circunferencia de cintura y la relación cintura-cadera son métodos eficaces para evaluar el riesgo de salud (Freepik)
Cómo puedes medir tu grasa abdominal
Aunque existen técnicas clínicas como la tomografía computarizada, puedes controlar tu riesgo de forma sencilla en casa con dos herramientas accesibles: la circunferencia de la cintura y la relación cintura-cadera.
Para medir tu circunferencia de la cintura, usa una cinta métrica a la altura de tu ombligo, sin comprimir ni contraer el abdomen.
- En hombres, una circunferencia superior a 102 cm señala un riesgo elevado.
- En mujeres, una circunferencia superior a 88 cm indica un alto riesgo para la salud, según la Mayo Clinic.
Observar si tu cintura aumenta con el tiempo puede ser una señal de que estás acumulando grasa abdominal.

Factores como la edad, la genética, el consumo de calorías y el alcohol influyen en la acumulación de grasa abdominal
Factores que influyen en la acumulación de grasa
La acumulación de grasa abdominal depende de diversos factores, incluyendo el consumo excesivo de calorías, la falta de ejercicio, la genética y la edad. Con el paso de los años, la pérdida de masa muscular reduce la capacidad de tu cuerpo para quemar calorías, facilitando que la grasa se acumule en el abdomen.
La Mayo Clinic advierte que los hombres de entre 50 y 60 años necesitan aproximadamente 200 calorías menos al día que en sus 30 o 40. Además, el consumo excesivo de alcohol y los cambios hormonales, como la menopausia en mujeres, también contribuyen a este problema.

El entrenamiento de fuerza y el HIIT son más efectivos que el cardio tradicional para disminuir la circunferencia de cintura
Qué funciona de verdad para quemar la grasa abdominal
No hay soluciones milagrosas. Las estrategias efectivas exigen cambios sostenidos en la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida.
- Dieta inteligente: Una alimentación equilibrada es clave. Prioriza alimentos de origen vegetal, proteínas magras y grasas saludables. Limita el consumo de carnes procesadas, grasas saturadas y azúcares simples. Controlar las porciones y elegir agua o infusiones sin azúcar en lugar de bebidas azucaradas es fundamental.
- Ejercicio efectivo: Combina el entrenamiento de fuerza con el ejercicio aeróbico. Estudios de Harvard Health Publishing demuestran que el entrenamiento con pesas reduce la circunferencia de la cintura de manera más significativa que el ejercicio cardiovascular solo. Tener más músculo te permite quemar más calorías en reposo y dificulta la acumulación de grasa. El entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) también refuerza estos resultados.
- Hábitos saludables: Consume suficiente proteína y fibra para mantener la masa muscular y sentirte saciado. Mantén una buena hidratación, ya que es clave para optimizar el metabolismo. Finalmente, el descanso y el control del estrés son cruciales: dormir cerca de ocho horas por noche ayuda a regular mejor tu peso corporal y tu cintura.
Reducir la grasa abdominal y lograr una cintura más saludable es un maratón, no un sprint. Solo a través de cambios sostenidos y estrategias respaldadas por la ciencia es posible proteger tu salud y reducir los riesgos asociados a la acumulación de grasa en el abdomen.
¿Qué cambio pequeño en tu rutina de ejercicio o alimentación estás dispuesto a hacer hoy para mejorar tu salud a largo plazo?
Agencias
