Frenesí en la Moncloa: el giro internacional de Sánchez le aleja de la Corona
NotMid 05/01/2026
ESPAÑA
Los últimos tres días en el palacio de la Moncloa se han vivido bajo un estado de excepción diplomática. Lo que comenzó el sábado como una estupefacción global ante la intervención militar de EE. UU. en Venezuela, ha derivado este lunes en una decisión sin precedentes: Pedro Sánchez no asistirá a la Pascua Militar. El presidente rompe así con una cita obligada para el jefe del Ejecutivo, alejándose de Felipe VI en el acto más solemne del calendario castrense para priorizar la urgencia internacional en París.
El factor París: Ucrania, Groenlandia y el efecto Trump Sánchez ha optado por la presencialidad en la reunión de la Coalición de Voluntarios en apoyo a Ucrania. La cita, convocada por Emmanuel Macron y Keir Starmer, no es un trámite más. Con la presencia de Mark Rutte (OTAN) y un Marco Rubio (Secretario de Estado de EE. UU.) fortalecido tras la ofensiva en Caracas y las tensiones sobre la soberanía de Groenlandia, el presidente español busca visibilizar su sintonía con el eje europeo.
Pese a que los horarios permitían la asistencia telemática —como en otras ocasiones— para no faltar a la cita con el Rey a las 12:00h, Sánchez ha forzado el desplante protocolario. El trasfondo es político: tras constatar su incapacidad para imponer una postura común en la UE sobre Venezuela, el presidente necesita reafirmar su peso en el continente.
La diplomacia de los tres documentos El fin de semana de Sánchez se resume en un complejo ejercicio de funambulismo documental sobre la crisis venezolana:
- El sello europeo: España intentó, sin éxito, una condena más tajante a la acción de Donald Trump. Finalmente, se conformó con un texto de mínimos que pide “respeto al derecho internacional”, aunque reconociendo que Maduro carece de legitimidad democrática.
- El bloque latinoamericano: En paralelo, España firmó una declaración con socios como Brasil, Chile y Colombia (el bloque de izquierdas). Este texto es mucho más agresivo contra Washington, denunciando “acciones militares unilaterales” y la “apropiación de recursos estratégicos”.
- La carta interna: Sánchez envió una misiva a la militancia del PSOE con una “condena rotunda” a Trump, alejándose de la cautela que luego mostró su ministro Albares en Bruselas.
Génova capitaliza el vacío Mientras el Gobierno intenta presentar el resultado de Bruselas como un éxito de liderazgo español, el PP de Alberto Núñez Feijóo ha pasado a la ofensiva. Los populares celebran que la UE mencione expresamente a Edmundo González y María Corina Machado como piezas clave de la transición, algo que ven como un triunfo de su propia labor de presión en la Comisión Europea.
La brecha entre Gobierno y oposición es total: mientras Sánchez “lidera la oposición a Trump”, el PP califica la detención de Maduro como una “noticia buena sin ambages”, cuestionando únicamente el encaje jurídico de la operación pero celebrando el fin del régimen bolivariano.
Agencias
