El reencuentro: Más que una foto, una necesidad económica
NotMid 29/01/2026
ASIA
Tras seis años de parálisis diplomática, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha protagonizado en Pekín un encuentro de más de una hora con el presidente Xi Jinping. El objetivo es claro: relanzar los lazos comerciales con el gigante asiático y dejar atrás la hostilidad de la era conservadora.
Acompañado por una delegación de más de 50 grandes empresas, Starmer es el primer jefe de Gobierno británico en pisar suelo chino desde 2018. En el Gran Salón del Pueblo, el líder laborista definió a China como un “actor vital” y abogó por una relación “más sofisticada” que priorice el beneficio mutuo sin rehuir el diálogo en las áreas de desacuerdo.
Un nuevo orden: El “dilema británico”
La visita no ocurre en el vacío. Starmer debe equilibrar la balanza en un escenario geopolítico fragmentado:
- La presión de Washington: Con un Donald Trump de vuelta en la Casa Blanca y una política exterior más coercitiva.
- La realidad de Pekín: China es la segunda economía mundial y el tercer socio comercial del Reino Unido.
“El Partido Laborista debe sortear el dilema: cómo equilibrarse entre un Washington hostil y un Pekín considerado durante mucho tiempo una amenaza a la seguridad nacional”, señala el diplomático Shi Jiangtao.
El giro estratégico: Gestos y realpolitik
Londres ha enviado señales de buena voluntad previas al viaje, como la reciente autorización para construir una megaembajada china cerca del distrito financiero de Londres, un proyecto bloqueado durante meses por temores de espionaje.
Por su parte, los medios estatales chinos celebran lo que llaman un enfoque “más racional”. Para Pekín, la negativa de Starmer a “elegir bando” entre EE. UU. y China es una victoria narrativa que debilita la “mentalidad de Guerra Fría” que, según ellos, emana de Washington.
Un desfile de líderes hacia Pekín
El Reino Unido no está solo en esta recalibración. Starmer se suma a una lista reciente de líderes que han buscado el favor de Xi Jinping en los últimos meses:
- Mark Carney (Canadá) y Lee Jae-myung (Corea del Sur).
- Emmanuel Macron (Francia) y Petteri Orpo (Finlandia).
- Próxima cita clave: El canciller alemán Friedrich Merz en febrero.
| Factor | Contexto Histórico | Situación Actual |
| Relación Económica | “Época Dorada” (Cameron, 2015) | Búsqueda de pragmatismo y crecimiento |
| Puntos de Fricción | Vetos a Huawei y crisis en Hong Kong | Gestión de diferencias en derechos humanos |
| Seguridad | Bloqueo de inversiones en energía nuclear | Diálogo abierto pero cauteloso |
Del “invierno diplomático” a la estabilidad
A pesar de la carga histórica —marcada por el pasado colonial y los agravios de la era imperial— y de las tensiones recientes por la represión a minorías uigures o la detención de Jimmy Lai, Londres ha decidido que el aislamiento no es una opción.
La visita de Starmer simboliza el fin de la confrontación ideológica para dar paso a una cooperación mutua bajo vigilancia, un equilibrio delicado donde el comercio es el motor y la diplomacia el freno ante posibles excesos de ambas superpotencias.
Agencias
