NotMid 29/12/2025
USA en español
MAR-A-LAGO, Florida – En una jornada marcada por un efusivo intercambio de elogios y advertencias estratégicas, el presidente Donald Trump recibió este lunes al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El encuentro, celebrado en la emblemática escalinata de Mar-a-Lago, tuvo como objetivos centrales acelerar la reconstrucción de Gaza, neutralizar la amenaza nuclear de Irán y resolver el último caso pendiente de los rehenes del 7 de octubre.
El factor humano: El último rehén
La reunión tuvo un trasfondo emocional crítico con la presencia en Florida de la familia de Ran Gvili, el último israelí cuyo cuerpo aún permanece en manos de Hamas. Netanyahu ha condicionado cualquier avance hacia la “Fase 2” del plan de paz a la recuperación de estos restos. Los padres de Gvili ya han mantenido encuentros de alto nivel con el secretario de Estado, Marco Rubio, y con Jared Kushner, figura clave en la arquitectura diplomática de la región.
Una alianza inquebrantable y cinco puntos clave
Trump afirmó que la reconstrucción de la Franja “comenzará pronto” y reveló que discutirá con Netanyahu cinco puntos fundamentales para dar vigor al acuerdo de paz firmado el pasado 10 de octubre.
- Elogios mutuos: Netanyahu calificó a Trump como una “bendición” y el mejor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca.
- Respaldo político: Trump devolvió los cumplidos calificando a Netanyahu como un “héroe de guerra” y asegurando que, sin su liderazgo, Israel “simplemente no existiría”.
Advertencia letal a Teherán
Sobre la mesa también estuvo el posible rearme nuclear de Irán. Trump fue tajante en su retórica:
“Oigo que Irán está intentando recuperarse. Si lo están haciendo, los destruiremos por completo”, afirmó el mandatario, aunque matizó que, por ahora, su objetivo no es el derrocamiento del régimen de Alí Jamenei, sino forzarlos a un acuerdo “más inteligente”.
Un acuerdo de paz en la cuerda floja
A pesar del optimismo mostrado en Mar-a-Lago, la realidad en el terreno es de una fragilidad absoluta:
- Violaciones del alto el fuego: Desde la firma del pacto en octubre, las autoridades de Gaza denuncian 969 violaciones israelíes, mientras que las milicias de Hamas han continuado con el lanzamiento de cohetes.
- El futuro de Gaza: El plan propone una franja desmilitarizada bajo un consejo de paz supervisado por EE. UU. y gestionado por un comité palestino “tecnocrático”.
- Presión interna para Netanyahu: El primer ministro enfrenta un dilema: el malestar de la Casa Blanca por sus operaciones en Siria y Líbano frente a las exigencias de su propia coalición de ultraderecha, que presiona por la anexión de Cisjordania.
Agencias
