NotMid 19/03/2026
OPINIÓN NotMid
La salida de Padrino López es apenas una “alegría de tísico”. Cualquier alivio desaparece al ver el perfil de su reemplazo: un general señalado por comandar centros de tortura. Si a esto sumamos la negación sistemática de amnistías y la vigencia de las desapariciones forzadas, la conclusión es clara: la maquinaria represiva no se detiene, solo se ajusta.
¿Obedece la designación de González López a que su prontuario lo hace más permeable a las presiones de Washington? Es una posibilidad. Se asume que la delegación del Senado estadounidense, de visita por tres días, sabrá hacer las preguntas incómodas a los interlocutores precisos para obtener las respuestas —y decisiones— que el país exige.
Más allá del sacrificio de fichas leales a Maduro, la “movida de mata” revela una alarmante falta de relevo. Salvo excepciones irrelevantes, el chavismo se recicla en un eterno enroque de rostros desgastados; no hay “regreso del año” que valga en un elenco tan viciado.
Finalmente, el caso de Tarek William Saab. Su ratificación movería a risa si no fuera por el rastro de dolor y las miles de familias venezolanas que han sufrido bajo su gestión. No es política, es el reciclaje de la impunidad.
