En medio de las celebraciones por el Día de la Independencia, Kiev volvió a atacar posiciones estratégicas de Moscú
NotMid 24/08/2025
MUNDO
La madrugada de este domingo se vio marcada por una serie de explosiones e incendios en instalaciones estratégicas rusas, lo que evidencia una intensificación de la estrategia de ataque de Ucrania en territorio enemigo. En un solo día, Kiev ha logrado impactar infraestructuras críticas, incluyendo una terminal de gas en el Golfo de Finlandia y, según denunció Rusia, una central nuclear.
Ataque con drones en la terminal de gas de Ust-Lugá
Ucrania ha reivindicado oficialmente el ataque contra la terminal de gas de Ust-Lugá, un puerto estratégico ubicado en el Mar Báltico, a unos 110 kilómetros al oeste de San Petersburgo. Fuentes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) confirmaron el uso de drones para atacar las instalaciones de Novatek, el mayor productor de gas natural de Rusia.
Este puerto no es un objetivo menor: es vital para las exportaciones rusas de productos petrolíferos y gas a mercados internacionales. El ataque, que provocó un incendio de gran magnitud, generó una columna de humo visible a kilómetros de distancia y obligó a suspender las operaciones en la terminal. Aunque no se reportaron víctimas, el impacto económico y logístico para Rusia es significativo. La elección de este objetivo, tan alejado del frente de batalla, muestra la capacidad de Ucrania para golpear el corazón de la infraestructura económica rusa.
Incidentes en la central nuclear de Kursk
Casi de forma simultánea, Rusia denunció que un dron ucraniano fue derribado cerca de la central nuclear de Kursk. Las autoridades rusas informaron que, a pesar de que la nave no tripulada fue interceptada por las defensas aéreas, sus restos cayeron e impactaron un transformador auxiliar de la planta. El incidente provocó un incendio, que fue controlado rápidamente por los equipos de emergencia.
Aunque Rusia aseguró que el evento no afectó la seguridad de los reactores ni los niveles de radiación, que se mantuvieron dentro de la normalidad, el hecho de que un dron se acercara tanto a una instalación nuclear ha encendido las alarmas a nivel internacional. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha expresado su preocupación en múltiples ocasiones sobre la seguridad de las instalaciones nucleares en zonas de conflicto. El incidente obligó a reducir la capacidad de uno de los reactores de la central, lo que demuestra la vulnerabilidad de esta infraestructura crítica.
Escalada y simbolismo
Estos ataques se producen en un momento clave y tienen un fuerte componente simbólico. Ocurren justo cuando Ucrania celebra el Día de la Independencia, enviando un mensaje claro de que, a pesar de la ofensiva rusa, el país tiene la capacidad de contraatacar. Los ataques a la terminal de Ust-Lugá y a la central de Kursk representan un cambio de táctica, enfocándose en dañar la economía y la infraestructura energética de Rusia, y no solo en el frente de batalla.
La situación resalta la creciente audacia de las operaciones ucranianas en territorio ruso y subraya los riesgos de una escalada del conflicto. A medida que las hostilidades se extienden más allá de las fronteras tradicionales del frente, la comunidad internacional observa con creciente preocupación las posibles consecuencias de estos ataques en infraestructura crítica, especialmente la nuclear.