NotMid 13/03/2026
EDITORIAL NotMid
La jornada de ayer ha dejado al desnudo una realidad que ya no se puede ocultar con propaganda. En Santiago de Chile, una marea de venezolanos respondió con fervor al llamado de María Corina Machado, quien pronunció un mensaje impecable y multidireccional, cargado de la legitimidad que otorga el respaldo popular genuino.
Mientras tanto, en Caracas, el guion fue radicalmente opuesto. El chavismo intentó proyectar fuerza con una contramarcha deslucida y forzada, cuyo único objetivo era amedrentar —sin éxito— a una base trabajadora y a unos jubilados que ya no temen reclamar lo básico: salarios dignos y justicia social.
Los contrastes son, sencillamente, abrumadores. Por un lado, vemos un liderazgo que aglutina voluntades incluso en la distancia; por el otro, un oficialismo en caída libre que ha perdido su capacidad de movilización orgánica. La estampa de este día es elocuente: de un lado, la esperanza de un discurso con vigor; del otro, el rechazo a una narrativa decadente, desconectada del hambre y la realidad del ciudadano.
Como solía decir aquel que ya es pasado: “El que tenga ojos, que vea”. La realidad no necesita intérpretes cuando la calle habla con tanta claridad.
