NotMid 10/04/2026
MUNDO
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado la exclusión de España del Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC), el organismo liderado por EE. UU. en Kiryat Gat encargado de supervisar la tregua y la estabilización en la Franja de Gaza. La medida supone el punto de ruptura más crítico en la crisis diplomática entre ambos países, agravada recientemente por la extensión del conflicto a Irán y Líbano.
Netanyahu justificó la decisión alegando que no tolerará la “hipocresía” de quienes atacan a Israel en lugar de a los regímenes terroristas. “No voy a permitir que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello”, afirmó el mandatario.
La orden de expulsión se produce apenas 48 horas después de que el presidente Pedro Sánchez instara a la Unión Europea a suspender el acuerdo de asociación con Israel. Para el Gobierno israelí, España se ha posicionado “una y otra vez” contra su seguridad, perdiendo toda legitimidad para participar en el plan de paz diseñado bajo el marco de la Administración Trump.
El factor Irán y la reapertura de la embajada
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, endureció el tono señalando la “obsesión antiisraelí” de Madrid. Sa’ar criticó duramente la reciente decisión del ministro José Manuel Albares de reabrir la embajada española en Teherán, calificándola de “vergüenza eterna” mientras el régimen iraní ejecuta a opositores. En Israel persiste el malestar por las imágenes difundidas por Teherán, que mostraban misiles con el rostro de Sánchez en agradecimiento por su oposición a la ofensiva israelí-estadounidense.
Tensión en varios frentes: Líbano y la OTAN
La fricción no se limita a Gaza e Irán. Albares ha denunciado incidentes con cascos azules españoles en el sur del Líbano, mientras que Sánchez ha calificado de “criminales” los recientes ataques israelíes en territorio libanés, exigiendo que este país sea incluido en cualquier alto el fuego.
Por su parte, la Administración Trump también ha mostrado señales de malestar con el Ejecutivo español.
Los puntos de fricción incluyen:
- El papel de España en la financiación de la OTAN.
- El veto al uso de bases militares en territorio español durante la guerra en Irán.
- La retirada de la embajadora española en Israel, Ana María Sálomon, tras meses de desencuentros por el reconocimiento del Estado palestino.
Desde el inicio de la ofensiva en Gaza tras el ataque de Hamás en octubre de 2023, Sánchez se ha consolidado como el líder europeo más crítico con Israel, impulsando medidas como la anulación de contratos de armamento y el apoyo a boicots internacionales. Esta escalada culmina ahora con la salida forzosa de España del CMCC, alejando a Madrid de cualquier papel mediador en el futuro diseño de la región.
Agencias
