NotMid 11/09/2026
Editorial NotMid
Se anuncia el pronto reinicio de las conversaciones entre el gobierno interino y la AN2015, un proceso que llega inmediatamente después del acuerdo petrolero histórico suscrito entre el gobierno de Estados Unidos y Delcy Rodríguez.
Ante este escenario, lo lógico sería esperar que, en favor de avanzar hacia el plan de las tres fases, las fotos del entendimiento diplomático vinieran acompañadas de anuncios verdaderamente transformadores en el plano político e institucional.
Sin embargo, al hacer un balance de la realidad, el panorama es otro.
Lo que sigue operando a plenitud es una maquinaria depredadora que, bajo la batuta de Delcy y sus operadores, persiste en mantener a flote un país sometido a una crisis crónica.
Es un esquema que apenas afloja algunos nudos de manera temporal únicamente para simular una falsa normalidad.
Esta estructura de poder no se alimenta solo de la corrupción, sino también de la represión.
Para garantizar su supervivencia, no le basta con apropiarse de los recursos petroleros; necesita además fichas de negociación —como los presos políticos y los ciudadanos excarcelados que continúan atados a medidas cautelares— para sembrar el miedo y perpetuar el chantaje.
En definitiva, no estamos ante una eventualidad, sino ante un sistema consolidado que cuenta con un andamiaje legal propio, recurso humano para ejecutarlo y los fondos necesarios para financiar su propia impunidad.

