NotMid 25/08/2026
Resto de Europa
La seguridad de Ucrania es nuestra seguridad», ha enfatizado el primer ministro británico, Andy Burnham, este lunes en su primera visita oficial a Kiev desde que asumió el cargo. El mandatario laborista viajó de madrugada al país agredido por Rusia con una propuesta concreta de transferencia de tecnología militar para facilitar la construcción de misiles de larga distancia en suelo ucraniano. Además, Burnham ha copresidido la reunión de la Coalición de Países Voluntarios, coincidiendo con el 35 aniversario de la independencia de Ucrania de la Unión Soviética.
El viaje representa la primera salida al extranjero de Burnham desde que llegó a Downing Street el pasado 20 de julio, tras haber recibido previamente al presidente Volodimir Zelenski en Londres. «El pueblo ucraniano no ha de dudar de que el Reino Unido está con vosotros hoy y todo el tiempo que sea necesario», declaró el primer ministro.
Antes de reunirse con Zelenski, Burnham afirmó que la «amistad» bilateral perdurará mucho más allá de la guerra, tanto en el esfuerzo bélico como en la futura reconstrucción.
Entre los compromisos prácticos, el jefe del Gobierno británico confirmó el visto bueno a ceder tecnología para la fabricación de los misiles Scalp —conocidos en el Reino Unido como Storm Shadow y diseñados en cooperación con Francia—, que cuentan con un alcance de 241 kilómetros, superior a la franja de territorio ocupado por Rusia. Este paso, posterior al acuerdo de defensa cerrado entre París y Kiev el mes pasado, permitirá al fabricante europeo MBDA compartir información clasificada sobre los componentes británicos de estos proyectiles.
«Rusia no debe poner en duda nuestra determinación. No daremos marcha atrás hasta lograr una paz justa y duradera», señaló Burnham, quien llegó a Kiev en tren. Durante el trayecto, mantuvo conversaciones bilaterales con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y con el primer ministro de Luxemburgo, Luc Frieden.
Incremento del apoyo militar
Los tres mandatarios asistieron a la cumbre de la Coalición de Voluntarios, presidida también por videoconferencia por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz. Es la tercera ocasión desde su creación en la primavera de 2025 que los representantes de la treintena de países miembros se reúnen en territorio ucraniano para garantizar la seguridad del país en la posguerra.
Según un comunicado del Gobierno británico, los líderes condenaron los ataques sistemáticos de Rusia contra infraestructuras críticas y la población civil, que han elevado las víctimas e impactado contra el patrimonio cultural, incluido el Monasterio de las Cuevas de Kiev. Asimismo, expresaron su determinación de reforzar la defensa antiaérea, intensificar la cooperación industrial, compartir tecnologías y endurecer las sanciones contra el complejo militar-industrial ruso.
Los líderes también coincidieron en la urgencia de auxiliar al sector energético ucraniano ante la llegada del invierno y en la necesidad de contrarrestar los intentos de bloqueo marítimo. Asimismo, la coalición continuará preparando el despliegue de una Fuerza Multinacional Ucraniana para cuando se alcance un alto el fuego creíble.
Por su parte, el presidente Volodimir Zelenski propuso a los líderes europeos adelantar parte de los fondos previstos en el crédito de 90.000 millones de euros de la UE para el próximo año, con el fin de cubrir el déficit de 27.000 millones de dólares (unos 22.931 millones de euros) que afronta el Ministerio de Defensa ucraniano.
Agencias

