NotMid 14/10/2026
USA en español
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto este martes multas por un total superior a los 1.200 millones de dólares a Bank of America debido a graves violaciones de las leyes contra el lavado de dinero y las sanciones internacionales. Esta medida representa la tercera sanción más alta en la historia para la segunda entidad financiera del país y castiga la falta de controles internos, los mecanismos deficientes y la decisión del banco de delegar en terceros sus obligaciones clave de detección y notificación.
Según las estimaciones del Tesoro, la entidad no informó a tiempo a las autoridades sobre transacciones sospechosas por valor de más de 5.000 millones de dólares. De esta cifra, más de 1.000 millones implicaban riesgos directos para la seguridad nacional y la financiación ilícita, incluyendo operaciones vinculadas a redes chinas de blanqueo de capitales, fraude y redes de narcotráfico.
Desglose de las Sanciones
- FinCEN (Red de Ejecución de Delitos Financieros): Multa coordinada por no mitigar ni informar sobre riesgos prioritarios para la seguridad nacional (redes chinas de lavado y finanzas ilícitas a lo largo de la frontera suroeste).
- OCC (Oficina del Veedor de la Moneda): Penalización civil de 750 millones de dólares por un programa de cumplimiento BSA/AML (contra el lavado de dinero) calificado de deficiente e ineficaz.
- OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros): Acuerdo por 11,6 millones de dólares debido a violaciones de numerosos programas de sanciones, incluidos los dirigidos contra Irán, Rusia, el narcotráfico y el terrorismo global.
El Núcleo del Problema: Priorizar Ingresos y Externalizar Controles
El informe del Tesoro señala que las principales deficiencias radican en los procesos de identificación y notificación tardía de operaciones dudosas. Bank of America “priorizó sus ingresos y minimizó el impacto en sus recursos de cumplimiento normativo”, permitiendo que se acumulasen alertas sin investigar durante largos periodos.
El banco recurrió a la subcontratación sistemática de sus obligaciones de detección proactiva —confiando en investigaciones policiales o avisos de otras instituciones— en lugar de mantener controles internos automatizados y robustos. Además, los directivos ignoraron señales de alerta evidentes elevadas por su propio personal, incluso ante indicios de vínculos con el narcotráfico y fraude en el comercio exterior.
Reacciones Institucionales y Corporativas
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió sobre la magnitud del problema en un comunicado: “Cuando un banco de este tamaño incumple sus obligaciones en materia de lucha contra el lavado de dinero y las sanciones, las consecuencias se extienden mucho más allá de sus propias instalaciones, exponiendo a todo el sistema financiero estadounidense a importantes riesgos de financiación ilícita. Las medidas adoptadas hoy envían un mensaje claro: ni siquiera las mayores instituciones financieras están por encima de la ley”.
Por su parte, Bank of America publicará sus resultados del tercer trimestre antes de la apertura de los mercados y anticipa un cargo extraordinario no deducible de impuestos de 1.200 millones de dólares, lo que reducirá su beneficio neto en aproximadamente 17 centavos por acción. En su defensa, la entidad ha señalado: “Hemos invertido miles de millones de dólares en tecnología y hemos dedicado a miles de empleados a combatir los delitos financieros, y nuestro equipo está muy avanzado y comprometido para completar el trabajo necesario para abordar los problemas planteados por los reguladores”.
Agencias

