Google probó en un procesador real una técnica que refina señales cuánticas imperfectas y reduce los errores en una operación clave
NotMid 18/10/2026
Ciencia y Tecnología
La carrera hacia la computación cuántica universal acaba de dar un paso de gigante. Google Quantum AI ha anunciado un avance trascendental publicado en la prestigiosa revista Science: mediante una técnica bautizada como «cultivo de estados mágicos» (magic state cultivation), la compañía logró reducir los errores en aproximadamente 40 veces en su procesador cuántico Willow.
Este hito aborda uno de los cuellos de botella más complejos y persistentes en la física de la información cuántica, un desafío teórico que llevaba latente más de dos décadas.
El gran dilema de los «estados mágicos»
Para que un ordenador cuántico ejecute algoritmos complejos y útiles, no basta con manipular cúbits ordinarios; necesita obligatoriamente ingredientes especiales conocidos como estados mágicos (en particular, los denominados estados T). El problema histórico radicaba en que producir versiones limpias y libres de errores de estos estados consumía una cantidad desproporcionada de recursos.
Algunas estimaciones apuntaban a que hasta el 95% de la capacidad total de un ordenador cuántico debía destinarse exclusivamente a fabricar y depurar estos recursos, dejando un margen mínimo para realizar los cálculos reales. Además, dado que cada estado mágico solo puede usarse una vez, se convertían en un bien extraordinariamente escaso y frágil.
¿Cómo funciona la técnica de cultivo?

Computadora cuántica de Google. (Google)
El equipo de investigadores de Google refinó un método teórico para crear un sistema de filtrado altamente eficiente directamente sobre el hardware real de su chip Willow. El proceso opera de la siguiente manera:
- Inyección de ruido: Se introduce un estado imperfecto en una región pequeña del procesador.
- Verificación coordinada: El sistema ejecuta una serie de comprobaciones lógicas rigurosas para detectar fallos. Bitbo
- Descarte selectivo: Los intentos defectuosos se eliminan de inmediato, conservando únicamente las secuencias de altísima pureza.
Gracias a este procedimiento, el equipo de Google no solo consiguió la mencionada reducción de errores de 40 veces en comparación con los estados no tratados, sino que también alcanzó una fidelidad lógica récord del 99,99%.
Un paso más cerca de la computación práctica
Aunque los científicos de la compañía insisten en que todavía quedan importantes retos técnicos por resolver —como demostrar que esta técnica puede escalarse de manera masiva a arquitecturas con muchos más cúbits—, el experimento demuestra por primera vez en hardware real que es posible superar este muro de eficiencia.
Al mitigar drásticamente el coste de los estados mágicos, los futuros ordenadores cuánticos podrían requerir muchos menos recursos de corrección de errores de los que se estimaban hasta ahora. Esto acerca un poco más el horizonte de la computación cuántica tolerante a fallos, una tecnología llamada a transformar radicalmente campos como la biomedicina, la ciencia de materiales y la inteligencia artificial.
Agencias

