NotMid 04/10/2026
USA en español
Dentro de un mes, el próximo 3 de noviembre, los estadounidenses acudirán a las urnas en unas elecciones de medio mandato (midterms) que se interpretan como un rotundo referéndum sobre la gestión del presidente Donald Trump y que definirán el equilibrio de poder en el Congreso.
Para mitigar el desgaste, Trump trata de movilizar a sus bases apelando a la participación como si él mismo figurara en la papeleta, con la aspiración de repetir la victoria de 2024. Sin embargo, su popularidad se encuentra bajo mínimos, lastrada por la impopular guerra en Irán y el elevado costo de la vida.
Según el agregador de encuestas RealClearPolitics, los demócratas lideran con claridad la intención de voto para el Congreso con un 50,6%, superando por más de 8 puntos porcentuales a los republicanos, que obtienen el 42,3%.
La Cámara Baja: los demócratas, claros favoritos
En este contexto, la oposición demócrata parte como favorita para recuperar el control de la Cámara de Representantes, que renueva la totalidad de sus 435 escaños para una legislatura de dos años.
- Situación actual: Los republicanos ostentan una estrecha mayoría de 220 escaños, frente a los 215 de los demócratas. Esto les ha permitido aprobar por un margen mínimo iniciativas clave, como el paquete de exenciones fiscales y los recortes de programas de salud impulsados por Trump.
- Proyecciones: De acuerdo con RealClearPolitics, existen 40 distritos competitivos; si los demócratas ganan cerca de la mitad, se asegurarán la mayoría. Por su parte, el Cook Political Report apunta a que, de mantenerse las tendencias actuales, la oposición podría sumar unos 15 escaños adicionales, alcanzando una cómoda mayoría cercana a los 230 escaños.
- El factor histórico: La historia juega a favor de los demócratas, ya que los presidentes recientes suelen perder el control de la Cámara Baja en las elecciones de mitad de mandato debido al desgaste de gobernar —un fenómeno que el propio Trump ya experimentó en los comicios de 2018—.
💡 Implicaciones políticas: Un Congreso controlado por los demócratas abriría la puerta a la reactivación de procesos de juicio político (impeachment) contra Trump o miembros de su gabinete, tal como ocurrió durante su primer mandato.
El Senado: una batalla más ajustada
El 3 de noviembre también se renovarán 35 de los 100 escaños del Senado, donde los republicanos defienden una cómoda mayoría de 53 senadores, frente a los 47 demócratas. Los senadores ejercen mandatos de seis años y poseen competencias cruciales, como la confirmación de los jueces del Tribunal Supremo y de los miembros del gabinete presidencial.
- Camino cuesta arriba: Los demócratas afrontan un reto complejo, ya que necesitan arrebatar al menos cuatro escaños actualmente en manos republicanas para hacerse con el control de la Cámara Alta. Según el Cook Political Report, la contienda se concentra en siete estados clave: Alaska, Iowa, Maine, Míchigan, Nuevo Hampshire, Ohio y Texas.
- Sorpresas en territorio republicano: Las alarmas se han encendido en el Partido Republicano al estrecharse contiendas que parecían aseguradas a principios de año. El ejemplo más evidente es Texas, donde el candidato demócrata al Senado, James Talarico, aventaja en 2,6 puntos al republicano Ken Paxton, estrecho aliado de Trump. Esta situación forzó al mandatario a desplazarse el pasado jueves para celebrar un mitin en una fábrica texana con el fin de galvanizar a su electorado.
- Defensa demócrata: Paralelamente, los demócratas deben proteger sus propios feudos, como Míchigan, donde el candidato progresista Abdul El-Sayed —afín al senador Bernie Sanders y al alcalde neoyorquino Zohran Mamdani— lidera por un estrecho margen frente al republicano Mike Rogers.
Agencias

