El empresario entrega al juez sus comunicaciones con la actual presidenta encargada de Venezuela
NotMid 27/09/2029
ESPAÑA
La Audiencia Nacional investiga en secreto cientos de mensajes cifrados entre la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el empresario Víctor de Aldama, en los que ambos negociaban la compraventa de barcos de petróleo y otras operaciones millonarias.
El Juzgado de Instrucción número 2, dirigido por Ismael Moreno, ha encomendado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil rastrear estas comunicaciones en el marco de la pieza secreta sobre la supuesta financiación irregular del PSOE, después de que Aldama haya entregado abundante documentación en los últimos meses. Entre ella figura, según ha podido saber EL MUNDO, un sinfín de mensajes intercambiados durante años a través de la plataforma Threema, considerada una de las más seguras.
Tras examinar el material aportado por el empresario en el marco de su acuerdo de colaboración con la Justicia, los investigadores concluyen que estas pruebas acreditan su «extraordinario nivel de influencia» ante las más altas instancias del Gobierno de Nicolás Maduro.
Aldama ha relatado en dos extensas declaraciones —también secretas— que entregó dinero en metálico al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su asesor personal, Koldo García. Según su testimonio, los fondos procedían de sus negocios petroleros en Venezuela y tenían como destino la financiación del partido y de la Internacional Socialista.
Al menos una de estas entregas ascendió a 300.000 euros en efectivo. De acuerdo con el relato del empresario, se la efectuó a ambos el 3 de enero de 2020 en el chalé de la urbanización madrileña de El Viso, donde Ábalos tenía su residencia oficial.
En este contexto, la Audiencia Nacional indaga si el cambio de la política exterior de España respecto a Venezuela durante el primer mandato de Pedro Sánchez —que pasó de liderar el reconocimiento internacional de Juan Guaidó a no querer recibirlo y apartarlo como líder opositor— estuvo condicionado por la presunta financiación irregular del partido desde el régimen chavista.
Negocios de crudo y cuentas rusas

Las conversaciones entre Aldama y Delcy Rodríguez reflejan una alusión constante a los negocios petroleros. El empresario actuó en numerosas ocasiones en representación de la compañía suiza Pegaso Energy, radicada en Ginebra. Esta sociedad disponía de una alianza comercial con la firma rusa Kvarta Ltd, lo que le proporcionaba una estructura financiera para operar con el régimen de Maduro eludiendo las sanciones internacionales.
La compra de los barriles de PDVSA se materializaba en cuentas rusas tras cargar el crudo en grandes petroleros, como el buque griego MT Eurosea (de 240 metros de eslora y capacidad para medio millón de barriles), para su posterior comercialización en refinerías de Europa y Asia.
Este diario ha podido acreditar que la Audiencia Nacional posee un mensaje enviado por Aldama a la entonces vicepresidenta venezolana en junio de 2021, pocas semanas antes de que Ábalos fuera destituido:
«Hola Delcy, te voy a mandar una propuesta de Pegaso con la carta de los rusos a ver si se puede hacer la operación […] Para sacar el fuel oil». Aldama precisaba que la transacción se realizaría mediante «pago FOB» —donde el vendedor asume los costes hasta poner la mercancía a bordo— y detallaba que los barcos aguardaban en el puerto de Amuay (Península de Paraguaná) con la previsión de adquirir más de 15 millones de barriles en medio año.
Incidencias y millones de dólares
En los mensajes, Aldama informa a la mandataria sobre los detalles y las incidencias de los fletes: “Con el barco 30 días esperando en Amuay para cargar” y “cuando llegó a Dominicana tenía más agua de lo normal. Un lío, vamos”.
Ante las quejas, la entonces vicepresidenta preguntaba si los cargamentos ya habían sido abonados: “Es que si no pagan la deuda no les van a dejar cargar”, advirtió Rodríguez en relación a una partida de 215.000 barriles, especificando que “los rusos pagan a la cuenta rusa de Pegaso y Pegaso dispone en el mismo día donde tú designes”.
Solo esa operación reportaría a la industria venezolana 3,9 millones de dólares, según los investigadores, mientras que Rodríguez recordaba que debían liquidar combustible previo para poder recargar. Las operaciones analizadas contemplaban fletes de hasta un millón de barriles por barco —con beneficios de 15 millones para Caracas— y un ritmo estimado de compra de dos millones cada dos semanas.
Fuentes de la investigación señalan que estos mensajes confirman la capacidad de influencia de Aldama en Venezuela, un ascendiente previo a su relación con Ábalos que posteriormente habrían aprovechado el exministro y, presuntamente, el propio Partido Socialista.
Paralelamente, los investigadores examinan el papel del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a quien Aldama también ha vinculado con la financiación opaca del PSOE a través de Venezuela. En la actualidad, el exdirigente socialista se encuentra imputado en otro procedimiento de la Audiencia Nacional, el caso Plus Ultra, por delitos como tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

