NotMid 28/09/2026
ESPAÑA
Los mensajes entre Delcy Rodríguez y Víctor de Aldama, intervenidos por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, no solo acreditan la enorme penetración del empresario en el Gobierno de Maduro para conseguir negocios petroleros millonarios que, según su versión, sirvieron para financiar al PSOE; también revelan que la actual presidenta encargada de Venezuela recibía puntualmente información privilegiada sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Mantenía contacto directo con José Luis Ábalos a través del empresario, sondeaba el grado de influencia de José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno español y era avisada con antelación de los cambios de ministros.
De este modo, Aldama anticipó en junio de 2021 que la entonces titular de Exteriores, Arancha González Laya, iba a ser relevada semanas después: «Va a haber un cambio de Gobierno y se van a cambiar ministros, uno de ellos seguramente Exteriores». Y, efectivamente, así ocurrió.
Apenas 48 horas después de que Sánchez destituyera a Ábalos como ministro de Transportes, el 10 de julio, la entonces mano derecha de Nicolás Maduro se puso en contacto con Aldama a través de la aplicación Threema para interesarse por lo ocurrido al dirigente socialista, con quien mantenía por entonces una estrecha relación a través del comisionista.
«¡Hola, Vic! Leí lo del partido. No sé qué pasa, pero envía saludos al jefe», le dijo en referencia a Ábalos, a quien ambos se referían siempre con ese apelativo. Las comunicaciones —a cuyo contenido ha tenido acceso y que analiza el Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional en una pieza secreta sobre la supuesta financiación irregular del PSOE— revelan además que concertaron una llamada. El objetivo era que Ábalos contara de primera mano a Delcy lo sucedido aquel fin de semana de julio de 2021, cuando Sánchez llamó a su hombre de confianza a La Moncloa y le comunicó que prescindía de él sin mediar explicación. El presidente adoptó esa decisión tras saber que su ministro y secretario de Organización llevaba una vida desordenada y que su asesor, Koldo García, era investigado por cobrar comisiones.

«Esta semana te llamaré con él y voy a intentar ir la semana que viene a verte. Ya le comenté nuestra conversación de este fin de semana hoy y está más que agradecido por tu apoyo», escribió Aldama. A lo que Delcy Rodríguez contestó: «Perfecto, Vic». La ex mano derecha de Maduro conocía a Ábalos desde al menos un año antes, cuando viajó a Madrid en enero de 2020 en el conocido como Delcygate y el exministro acudió a Barajas para impedir su entrada al descubrir que tenía prohibido el acceso al espacio Schengen por las sanciones de la Unión Europea ante la violación de derechos humanos en Venezuela.
Las comunicaciones desvelan que solo dos días después, el 14 de julio, Aldama escribió a la entonces vicepresidenta venezolana desde la compañía de Ábalos para coordinar una nueva llamada. «Me aparto para que el embajador no escuche», le indicó Delcy, pidiendo unos minutos antes de ponerse al teléfono con el ex secretario de organización socialista.
Según las pesquisas judiciales, la llamada se produjo y ambos interlocutores emplazaron un encuentro personal para los días siguientes, con el fin de trasladarle un mensaje del exministro de Transportes: «Así te cuento todo bien, lo que me ha dicho que te cuente, y te pongo al día. A ver si puedes tener un hueco para cenar o comer tú y yo». «Chévere», contestó Delcy, quien acabó recibiendo a un Aldama que le anunció que le llevaba, entre otras cosas, una «máquina para ver los anticuerpos de la gente cuando los vacunáis o han pasado el covid». Por entonces, el empresario se había consolidado como uno de los grandes proveedores de material sanitario procedente de China para el Gobierno central y varias comunidades autónomas gobernadas por los socialistas.
Meses después, Aldama rompió definitivamente con Ábalos y Koldo tras negarse estos —según su relato ante el Tribunal Supremo— a seguir pagándole comisiones, y abordó los motivos de ese abrupto distanciamiento con Delcy.
El empresario compartió con la dirigente chavista información de primera mano obtenida gracias a su relación con el exministro y su asesor. Así, le indicó que, tras la caída política de Ábalos, se había afianzado la relación de José Luis Rodríguez Zapatero con Pedro Sánchez. El propio Ábalos siempre atribuyó su destitución al interés del expresidente del Gobierno por apartarle de los jerarcas chavistas para monopolizar la relación comercial con ellos. «La relación de Z con el 1 es mucho mejor que antes», le dijo Aldama a Delcy en octubre de 2021, asegurando además que Sánchez había confesado a Zapatero los motivos de la salida de Ábalos en Lanzarote: «El 1 le habló sobre A… y Z no le puso muy bien a A». A lo que Delcy respondió con un enigmático: «Uhmmm».
Aldama también advirtió a Delcy de que Ábalos y Koldo intentarían torpedear la relación entre ambos, motivo por el cual Koldo García viajó a Venezuela a ver a la exvicepresidenta ese mismo mes. «Lo importante es tu opinión, no lo que ellos cuenten ahora […] Me encantaría que le digas, primero, que yo no he hecho negocio todavía en Venezuela, sí lo hemos intentado mucho y, segundo, cómo he hablado yo siempre del jefe allí». Y zanjaba con una petición: «Solo espero que no vayan a meterte mierda de mí».
Agencias

