NotMid 22/09/2026
Opinión NotMid
En el arbitraje español, perjudicar al Real Madrid parece puntuar en el baremo para conseguir la escarapela FIFA.
Hemos revisado los perfiles de los últimos cinco árbitros varones incorporados o propuestos como internacionales.
Los cinco comparten un nexo común: su historial inmediato no destaca por haber beneficiado al club blanco.
Los nombres son los siguientes:
2024: Alberola Rojas y Muñiz Ruiz
2026: Busquets Ferrer
2027: García Verdura y Quintero González
Todos ellos participaron, con distinta responsabilidad, en episodios arbitrales muy lesivos para los intereses madridistas durante los seis meses previos a recibir el visto bueno del CTA.
La cronología es tozuda.
El caso de 2024: Alberola Rojas y Muñiz Ruiz
2 de febrero de 2023 | Real Madrid – Valencia
Árbitro: Alberola Rojas.
AVAR: Muñiz Ruiz.
Castillejo clavó los tacos a Camavinga. Alberola señaló la falta, pero omitió la amonestación.
Hasta Iturralde González reconoció públicamente que merecía la roja.
Sin embargo, el VAR intervino; no para enmendar la violenta entrada sobre el francés, sino para anular un gol de Rüdiger por un forcejeo previo entre Benzema y Musah que el propio Iturralde calificó de lance normal de juego.
Para proteger la integridad física no hubo VAR; para restarle un tanto al Madrid, sí.
Menos de cinco meses después, el 26 de junio de 2023, el CTA propuso a ambos como árbitros internacionales, recibiendo la escarapela el 1 de enero de 2024.
Antes de estrenarla, Alberola dirigió el derbi del 24 de septiembre en el Metropolitano: falta previa de Mario Hermoso en el primer gol colchonero, un tanto anulado a Camavinga por un riguroso fuera de juego posicional de Rüdiger, y una durísima entrada de Giménez sobre Rodrygo que se saldó sin la expulsióon del uruguayo.
La carrera continuaba ascendiendo.
El caso de 2026: Busquets Ferrer
26 de abril de 2025 | Final de Copa: Barcelona – Real Madrid
Busquets Ferrer ejerció como cuarto árbitro en un encuentro cuyo tramo final acabó con las expulsiones de Rüdiger, Lucas Vázquez y Bellingham.
La propia Federación dejaría sin efecto la roja a Bellingham tras demostrarse que el acta oficial reflejaba una realidad ficticia.
Sin extrapolar culpas directas al cuarto árbitro sobre las decisiones del colegiado principal o la redacción del acta, los plazos institucionales hablan por sí solos:
26 de abril de 2025: Integrante de aquel equipo arbitral
24 de junio de 2025: Propuesto por el CTA para la FIFA
1 de enero de 2026: Estreno de la escarapela internacional
El caso de 2027: García Verdura y Quintero González
14 de diciembre de 2025 | Alavés – Real Madrid
Árbitro: García Verdura
Tenaglia barrió la pierna de Vinícius dentro del área.
No hubo señalización de penalti ni llamada del VAR. Seis meses después, el CTA lo propuso para la escarapela FIFA de 2027.
Conviene recordar que García Verdura ya había pasado por la “nevera” en febrero de 2025 —dos jornadas sin designación— por omitir la expulsión de Gallagher tras una plancha criminal sobre Jan Salas en un Atlético-Mallorca.
Ni siquiera un castigo público cerró las puertas de la internacionalidad.
7 de diciembre de 2025 | Real Madrid – Celta
Árbitro: Quintero González.
Una lluvia de tarjetas: seis amarillas al Madrid, la doble amonestación y expulsión exprés de Fran García, y las rojas posteriores a Carreras y Endrick, con Carvajal también reflejado en el acta.
Ante el revuelo, el presidente del CTA salió en rueda de prensa a respaldar públicamente al colegiado. Tras un breve descanso de una jornada, reapareció de inmediato.
El 22 de junio de 2026, apenas medio año después de aquel arbitraje, fue nominado junto a García Verdura para obtener la distinción FIFA de 2027.
No afirmo que perjudicar al Madrid sea una cláusula oficial y firmada en los estatutos para alcanzar la élite internacional, pero que la coincidencia resulta elocuente, es indudable.
En los últimos cinco nombramientos del arbitraje masculino español, un grave perjuicio al Real Madrid no ha frenado ninguna trayectoria. Ni siquiera una temporada en la nevera.
Pitar contra el Madrid no resta: suma

