NotMid 16/03/2026
IberoAmérica
Donald Trump ha retomado su retórica más agresiva hacia el Caribe, lanzando un ultimátum que resuena como una bomba de racimo: “Cuba es una nación fallida. Ellos quieren llegar a un acuerdo y creo que lo haremos pronto. O pactamos, o haremos lo que tengamos que hacer”.
Desde el Air Force One, el mandatario estadounidense confirmó este domingo que los contactos con la isla son una realidad: “Estamos hablando con Cuba, algo pasará bastante pronto”, sentenció, aunque evitó dar detalles para centrar su atención en Irán. Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel reconoció el pasado viernes la existencia de este diálogo, comparándolo incluso con el histórico deshielo entre Raúl Castro y Barack Obama.
Sin embargo, el escenario actual es diametralmente opuesto al de 2014. Mientras las cúpulas negocian, la tensión social ha quebrado un tabú histórico: en Morón, ciudadanos hartos de los apagones se lanzaron a la calle para asaltar la sede del Partido Comunista de Cuba (PCC), un hecho sin precedentes en 67 años de castrismo. En un gesto de desafío simbólico, los jóvenes llegaron incluso a descolgar la bandera nacional del mástil gubernamental.
La respuesta del régimen: Terror y asedio Como ya ocurrió tras el 11J de 2021, La Habana ha activado su “plan terror” para sofocar las protestas que cumplen diez días. La represión en Morón se saldó con cinco jóvenes detenidos bajo fuerza bruta, mientras que en el resto de la isla se intensifica el acoso contra activistas y prensa digital.
Un caso emblemático es el de Yoani Sánchez, directora de 14ymedio, quien permanece sitiada en su edificio para impedirle reportar la estampa apocalíptica de la capital: una Habana sin transporte, sumida en la oscuridad de los apagones y bajo columnas de humo negro, producto de las fogatas de basura que el Estado, colapsado, ya no recoge.
El fin del subsidio venezolano La estrategia de Washington ha sido quirúrgica: forzar un bloqueo energético aprovechando la caída de Nicolás Maduro. Sin el petróleo “regalado” por el chavismo, las tuercas existenciales del sistema cubano se han apretado hasta el límite. Los datos reflejan un naufragio social absoluto:
- Éxodo masivo: En solo cinco años, 2 de los 10 millones de habitantes han huido de la isla.
- Pobreza extrema: El 89% de los hogares cubanos vive hoy bajo el umbral de la miseria, según el OCDH.
- Descontento terminal: El 92% de la población desaprueba la gestión del gobierno, y un 78% declara que su único deseo es abandonar el país.
Agencias

