Los movimientos contrarreloj del presidente de Cox para asaltar el Real Madrid
NotMid 18/05/2026
DEPORTES
Con la más absoluta discreción. El presidente de Grupo Cox, Enrique Riquelme, se mueve a contrarreloj por los círculos empresariales, deportivos y financieros desde que, hace justo una semana, Florentino Pérez anunciase la convocatoria inminente de elecciones a la presidencia del Real Madrid. El empresario, de 37 años, debe oficializar su candidatura este jueves y, según declaró él mismo ante los medios, ya tiene amarrado el aval bancario de 187 millones de euros necesario para acreditar su solvencia económica.
Riquelme ha apuntado a lo más alto. Según fuentes de su entorno, ha negociado en paralelo con BBVA y Banco Santander, las dos mayores entidades financieras de España por capitalización. En las últimas horas, ambas se han mostrado dispuestas a respaldar el proyecto. Aunque el cheque definitivo deberá extenderlo un único banco, el directivo ha optado por la máxima confidencialidad para evitar sorpresas de última hora.
Tanto BBVA como Santander son entidades de la total confianza del empresario, con las que ha firmado algunas de las operaciones más importantes de Grupo Cox. Recientemente, ambas firmas participaron en la primera emisión de bonos de la compañía de renovables en Estados Unidos por un importe de 2.000 millones de dólares; una inyección de liquidez con la que Cox apuntaló la compra de Iberdrola México, la denominada operación Quila.
Una ‘omertá’ frente a la presión de ACS
El candidato ha impuesto una estricta omertá a todo su equipo. Quiere que tanto la identidad de su futura junta directiva como las siglas del banco que le concederá el aval se mantengan en secreto hasta el último momento. El motivo, según las mismas fuentes, es la «enorme presión» que está ejerciendo el entorno del actual presidente del Real Madrid.
Según los estatutos del club blanco, los aspirantes deben presentar un preaval de «cualquier entidad de crédito, banco o caja de ahorros registrada en el Registro de Entidades del Banco de España». La lista abarca al Ibex financiero, pero también a la banca mediana y a gigantes extranjeros con presencia en el país, como Goldman Sachs o Barclays, que también han trabajado para Cox en operaciones de calado.
Dichos estatutos obligan además al avalista a certificar por escrito que, para conceder la garantía, solo ha tenido en cuenta el patrimonio personal de los candidatos. Este requisito ha sido históricamente una barrera insalvable para muchos aspirantes, pero no para Riquelme, que controla el 75% de Cox, una compañía que cotiza con una valoración superior a los 1.000 millones de euros. Pese a este músculo financiero, su entorno admite que la enorme influencia del presidente de ACS les ha obligado a redoblar la cautela.
El eje Iberdrola y las ‘quinielas’ del aval
En esta estrategia de desmarques, Riquelme ha evitado tocar a las puertas de CaixaBank o Société Générale, firmas muy alineadas con Florentino Pérez y que acaban de participar como colocadoras en una ampliación de capital de ACS —en la que CriteriaCaixa se ha comprometido a adquirir más de cuatro millones de acciones—.
Pese a todo, hasta cuatro entidades se han mostrado dispuestas a financiar el pulso contra Florentino. BBVA lidera las quinielas: además de su estrecha relación con Cox, es el banco de cabecera de Iberdrola. Cabe recordar que el director de desarrollo corporativo de la eléctrica, David Mesonero, es amigo íntimo de Riquelme y yerno de Ignacio Sánchez Galán, la némesis empresarial del presidente madridista.
A Iberdrola se refirió veladamente el propio Florentino Pérez en su polémica rueda de prensa de la semana pasada, aludiendo a Riquelme como «ese señor que habla con las eléctricas». De hecho, fuentes cercanas al proceso apuntan a que Mesonero es uno de los nombres clave que baraja el alicantino para conformar la alternativa de gestión en el club.
Con las luces largas
«Nos han dejado muy poco tiempo para organizar algo que realmente tenga sentido», lamentó ayer Riquelme, quien prevé tomar una decisión definitiva en un plazo de «dos o tres días». El empresario analiza con luces largas el impacto que este movimiento pueda tener en el día a día de Cox, que precisamente celebra su Junta General este viernes. Sopesa, en definitiva, si le conviene batirse ahora en unas elecciones con pocas garantías de éxito inmediato, pero que lo consolidarían como el líder oficial de la oposición a Florentino Pérez de cara al futuro.
Agencias

