NotMid 07/09/2026
ESPAÑA
El expresidente de Plus Ultra Julio Martínez Sola ha declarado este lunes ante el juez que aceptó pagar una comisión del 1% “al grupo Zapatero” para que lograra para la aerolínea la concesión de un rescate estatal de 53 millones de euros.
Sola ha comparecido como imputado ante el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, quien investiga la actuación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por un posible delito de tráfico de influencias. Durante más de dos horas, el empresario ha respondido a las preguntas del magistrado instructor, de la fiscal Anticorrupción Elena Lorente y de su propia defensa.
El investigado ha ratificado el contenido del escrito remitido en julio al juzgado, en el que reconocía dichos pagos y las negociaciones mantenidas con Julio Martínez Martínez, considerado el representante y testaferro de Zapatero.
Sola ha indicado que desconoce las gestiones concretas que pudo realizar Zapatero para que Plus Ultra obtuviera la luz verde del Gobierno en marzo de 2021, ni siquiera si estas llegaron a efectuarse, aunque da por hecho que así fue dado que la ayuda estatal se materializó. Tampoco ha sabido precisar si el resultado favorable se debió exclusivamente a la intervención del exmandatario o a que, como sostiene la defensa, la aerolínea cumplía con los requisitos para acceder al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. De hecho, gran parte del interrogatorio de la fiscal y del juez Calama giró en torno a este último extremo: comprobar si la compañía, controlada por capital venezolano, reunía realmente las condiciones exigidas para el rescate.
A preguntas del magistrado, el exdirectivo justificó el abono de esa comisión del 1%, denominada “mordida” en los chats intervenidos a los investigados. Explicó que se trataba de un pago “a éxito” condicionado a la obtención efectiva de la ayuda. Ante “la duda”, decidieron pagar para asegurarse de que el rescate fuera concedido por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Martínez Sola ha sostenido que tanto él como el entonces consejero delegado de la aerolínea, Roberto Roselli, pensaron inicialmente que las gestiones de Zapatero no tendrían coste alguno, percatándose más tarde de que sí lo tendrían.
La llamada de Zapatero
El investigado también ha confirmado la llamada que recibió el 30 de abril de 2020 desde un número oculto por parte del propio Zapatero. Durante aquella conversación, de unos 10 minutos de duración, el empresario expuso al exlíder del PSOE la delicada situación financiera de la compañía y la necesidad de acceder a un crédito ICO. Según su testimonio, Zapatero le respondió que su intervención podría ser de ayuda y que realizaría las gestiones oportunas.
La declaración de este empresario precede a la prevista para mañana del exconsejero delegado de Plus Ultra Roberto Roselli, quien también remitió a la Audiencia un escrito coincidente con el de Sola. A estas declaraciones se suma la del propio Julito Martínez, quien reconoció ante el juez que los fondos aportados por la aerolínea iban destinados al expresidente del Gobierno.
La investigación de la Audiencia Nacional ha permitido constatar, a través de la trazabilidad de los pagos, que la comisión ilegal del 1% se desglosó en varias transferencias a empresas controladas por Julio Martínez Martínez: 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a Voli Analítica SL y 110.799,47 euros a IOT Domotic Europe SL. Asimismo, aunque la pretensión inicial de Julito era percibir la totalidad del dinero en efectivo hasta completar los 530.000 euros pactados, aceptó incluir en los abonos un pago en especie valorado en 69.000 euros, consistente en billetes de clase business que la aerolínea puso a su disposición.
Agencias

