NotMid 03/05/2026
IberoAmérica
La indignación ante las burlas del chavismo hacia los prisioneros políticos ha cristalizado en una nueva jornada global de protestas. Este domingo, cerca de 120 ciudades del mundo alzarán la voz para exigir la libertad de quienes permanecen en las sombras. “Necesitan nuestra fuerza; todavía hay más de 500 civiles y militares tras las rejas”, convocó la líder democrática María Corina Machado a través de sus redes sociales.
A pesar de que hace dos meses entró en vigor una Ley de Amnistía impulsada por EE. UU. —vulnerada y finalmente derogada por el chavismo—, la represión no cesa. Según el Foro Penal, al menos 454 personas siguen en prisión, aunque otras organizaciones elevan la cifra por encima de las 500. A esto se suman cerca de 3.000 ciudadanos que, si bien no están encarcelados, enfrentan procesos judiciales y medidas cautelares arbitrarias.
“Hoy más que nunca estamos decididos a que exista justicia, memoria y democracia”, añadió Machado, Premio Nobel de la Paz, enfatizando la urgencia del reencuentro familiar.

El contraste: Reconciliación en el discurso, persecución en la práctica
A cuatro meses de la operación militar que capturó a Nicolás Maduro, el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez predica una “política de reconciliación” que se contradice con la realidad de las mazmorras, herméticamente cerradas para los militares. El hostigamiento se extiende ahora a los líderes sindicales que encabezaron las marchas del pasado jueves; hartos del asedio del SEBIN —bajo el mando de Diosdado Cabello—, estos sectores han convocado una protesta frente a la Embajada de EE. UU. para exigir una transición democrática que aún se percibe estancada.
La chispa del conflicto: Las declaraciones de Félix Plasencia
El detonante del malestar actual fueron las palabras de Félix Plasencia, jefe diplomático en EE. UU. En el aeropuerto de Miami, durante el reinicio de los vuelos directos entre ambos países, Plasencia calificó las denuncias de abusos como “discursos agotados” y “empeño de maldad”.
“Nosotros no arrestamos a los venezolanos ilegalmente ni abusamos de sus derechos. No siga repitiendo esas tonterías”, espetó el diplomático, negando las pruebas que han llevado a la Corte Penal Internacional a investigar crímenes de lesa humanidad como torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.
Reacción unánime
La respuesta de la sociedad civil fue inmediata. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denunció que estas palabras no son un hecho aislado, sino una política sistemática de negación. “Mientras intentan proyectar apertura internacional, siguen llamando delincuentes a las víctimas y cerrando el camino a una verdadera rectificación”, sentenció la organización.
Agencias

