NotMid 28/04/2026
USA en español
El “hambre” como política de Estado: El informe de Prisoners Defenders
Un reciente informe de la ONG Prisoners Defenders ha encendido las alarmas internacionales al revelar que la población carcelaria en Cuba sobrevive con una dieta “incompatible con la salud humana”. Según la organización, la ingesta diaria en las prisiones de la isla oscila entre las 250 y 353 kilocalorías, lo que representa apenas el 10% de lo requerido por un adulto.
Javier Larrondo, presidente de la organización, advirtió que no se trata de carencias ordinarias, sino de una infraalimentación severa. “Hablamos de un sistema capaz de producir inmunodepresión, daño neurocognitivo y pérdida extrema de peso en solo unos meses”, afirmó en declaraciones recogidas por Infobae.
Radiografía de una dieta insuficiente
El análisis, respaldado por testimonios y evidencia científica, desglosa un menú diario marcado por la carencia absoluta de nutrientes:
- Desayuno: Un pan blando (45-60g) y una taza de té sin valor calórico.
- Almuerzo y Cena: Menos de 30 gramos de arroz, 50 ml de “sopa ácida” y una croqueta de harina de 20 gramos.
Esta dieta aporta apenas 10 gramos de proteína (el 18% de lo mínimo necesario) y un aporte de vitamina C prácticamente nulo, derivando en cuadros de escorbuto, anemia y deterioro muscular crítico.
Insalubridad y abandono médico
Al hambre se suma un entorno hostil. El informe denuncia que las celdas y colchones están infestados de chinches, provocando infecciones cutáneas e insomnio crónico en reclusos ya debilitados. Además, el acceso a medicamentos es sistemáticamente negado, convirtiendo condenas menores en sentencias de muerte encubiertas.

El rostro de la tragedia: Alexander Díaz Rodríguez
El caso de Alexander Díaz, manifestante del 11J, ilustra la gravedad de estas condiciones. Tras cumplir su condena, fue liberado este mes en un estado deplorable: cáncer de garganta avanzado, hepatitis B y desnutrición extrema. Su situación evidencia que la falta de atención médica oportuna es una constante en el sistema cubano.
Un llamado urgente a la comunidad internacional
Con cerca de 90.000 personas encarceladas —el 1% de la población total del país— Cuba posee uno de los sistemas penitenciarios más masivos del mundo. Prisoners Defenders identifica al menos a 447 presos políticos con patologías graves y 34 en riesgo inminente de muerte.
“La pasividad ante esta evidencia es complicidad”, subrayó Larrondo, instando a la Unión Europea y a Naciones Unidas a exigir el acceso inmediato a las prisiones y la excarcelación de quienes se encuentran en situación de emergencia humanitaria.
Agencias

