NotMid 04/08/2026
Opinión NotMid
En pleno siglo XXI, un derrotado Gustavo Petro —recién desembarcado de La Habana— insta a conformar «milicias populares», mientras su alfil, Iván Cepeda, llama a la desobediencia civil. ¡Suerte con eso!
Ante el revés electoral, presenciamos el striptease más transparente de la izquierda anacrónica y violenta: si no ganan, arrebatan.
Petro en Colombia. Evo Morales en Bolivia. Maduro en Venezuela.
Y Cuba, por supuesto, omnipresente en cada atajo antidemocrático.
Los venezolanos conocemos de sobra ese libreto. Lo hemos vivido, padecido y sufrido en carne propia.
Tras la detención de Maduro, ha transcurrido el tiempo suficiente, pero el país aún aguarda el cambio real por el que apostó de forma pacífica y abrumadora.
Por eso la ciudadanía observa con escepticismo el «anuncio del anuncio» de los eternos dialogadores.
El talonario de cheques en blanco se agotó: hoy no se fía, y mañana tampoco.

